Micaela Gorojovsky

Balance Cinemarama 2018

Amigos, como todos los años, compartimos con ustedes nuestros balances. Además de las categorías tradicionales y de algunas que nos permitimos inventar, esta vez algunos decidieron acompañar su lista con un breve texto de tema libre. La invitación es la de siempre: lean, comenten, manden sus listas, discutan con las nuestras.

 


Santiago Armas

Mejores

1-Isla de perros
2-El hilo fantasma
3-The Post
4-Mision Imposible: Repercusión
5-Blackkklansman
6-Llámame por tu nombre
7-Hereditary
8-Ready Player One
9-El ángel
10-Cold war

Peores

1-Titanes del Pacifico: La insurreccion
2-Animal
3-El sacrificio del ciervo sagrado
4-Mi obra maestra
5-Han Solo

Subvalorada

Hold the Dark

Sobrevalorada

Roma
Black Panther


Ezequiel Boetti

Mejores

Apóyate en mí (Lean on Pete) – Andrew Haigh
El amor menos pensado – Juan Vera
El legado del diablo (Hereditary) – Ari Aster
El robo perfecto (Den of Thieves) – Christian Gudegast
El silencio es un cuerpo que cae – Agustina Comedi
Operación Overlord (Overlord) – Julius Avery
Proyecto Florida (The Florida Project) – Sean Baker
Ready Player One – Steven Spielberg
The Post: Los oscuros secretos del Pentágono (The Post) – Steven Spielberg
Verano 1993 (Estiu 1993) – Carla Simon

Sobrevalorada

La forma del agua (The Shape of Water) – Guillermo del Toro

Subvaloradas (o películas muy buenas que nadie vio)

¿Quién mató a los Puppets? (The Happytime Murders) – Brian Henson
Milla 22: El escape (Mile 22) – Peter Berg
Paddington 2 – Paul King

Peores

5ta a fondo (Taxi 5) – Franck Gastambide
Animal (Animal) – Armando Bo
Dios los cría y ellos… (Coexister) – Fabrice Eboué
El demonio quiere a tu hijo (Still Born) – Brandon Christensen
En pedazos (Aus dem Nichts) – Fatih Akin
Kerem, hasta la eternidad (Çocuklar Sana Emanet) – Çagan Irmak
La vida misma (Life Itself) – Dan Fogelman
Tropa de héroes (12 Strong) – Nicolai Fuglsig
Un viaje en el tiempo (A Wrinkle in Time) – Ava DuVernay


Guillermina Bóveda

Mejores

Bohemian Rhapsody (Bohemian Rhapsody), Bryan Singer, Dexter Fletcher
Roma (Roma), Alfonso Cuarón
El ángel (El ángel), Luis Ortega
Mi obra maestra (Mi obra maestra), Gaston Duprat
Un lugar en silencio (A Quiet Place), John Krasinski
El hilo fantasma (Phantom Thread), Paul Thomas Anderson
La forma del agua (The Shape of Water), Guillermo del Toro
Llámame por tu nombre (Calle Me By Your Name), Luca Guadagnino
Nace una estrella (A Star is born), Bradley Cooper
Coco (Coco), Lee Unkrich, Adrian Molina
Bonus track: Deadpool 2 (Deadpool 2), David Leitch

Peores

27: El club de los malditos, Nicanor Loreti
Perdida, Alejandro Montiel

Sobrevaloradas

1) 3 anuncios por un crimen (Three Billboards Outside Ebbing, Missouri), Martin McDonagh
2) Las horas más oscuras (Darkest Hour), Joe Wright
3) Pantera negra (Black Panther), Ryan Coogler
4) Lady Bird (Lady Bird), Greta Gerwig

Subvaloradas

1) Yo soy Tonya (I, Tonya), Craig Gillespie
2) Proyecto Florida (Florida Project), Sean Baker
3) Re loca (Re loca), Martino Zaidelis
4) Paddington 2 (Paddington 2), Paul King
5) Isla de perros (Isle of Dogs), Wes Anderson
6) El sacrificio del ciervo sagrado (The Killing of a Sacred Deer), Yorgos Lanthimos


Andrés Brandariz

Año de mucha promesa y mucho fiasco, este 2018 me encontró poco dedicado a ir al cine. A través de la comodidad cada vez más recurrente que ofrece tener internet en el hogar pude recuperar algunos estrenos valiosos: por vías legales o por las otras. Fue un año en el que el género de superhéroes supo alcanzar nuevos techos de ambiciones (Avengers: Infinity War), algunos autores consagrados que admiro mucho me hicieron grandes regalos (Spielberg, Paul Thomas Anderson) y otros derraparon de la manera más decepcionante posible (Cuarón…). En fin, un año de esporádicas sorpresas y expectativas pocas veces recompensadas. El cine nacional fue el único que me ofreció, cuando no propuestas maravillosas, búsqueda y originalidad.

La crème de la crème (Mejores)

El silencio es un cuerpo que cae
El ángel
El hilo fantasma
120 pulsaciones por minuto
Un amor inseparable

Los plomos (Peores)

Han Solo
Tully
Roma

El Show del Humo (Sobrevaloradas)

Black Panther
The Shape of Water
Hereditary


Andrés Cappiello

Este año, aunque seguí viendo películas con la misma asiduidad, casi no me dediqué a la crítica de cine. Pero aparece alguien pidiendo una lista y el impulso por empezar a ordenar películas en puestos es irrefrenable. Ahora la veo con sus diez lugares armados y puedo arriesgar algunas conclusiones apresuradas. Primero, que fue otro año malo. Ya son varios años en los que, en lugar de costarme reducir la lista a diez, me cuesta llenarla. Todas las listadas son buenas y otras buenas también quedaron afuera, pero la mayoría quedaría afuera en un año de películas excelentes, como hace rato no tenemos.

Por primera vez desde que me armo estas listas, este año no elegí peores. Podría incluir mediocridades como Pacific Rim 2 o Perfectos Desconocidos, o incluso tratar de plantar postura con sobrevaloradas como Animal o Detroit. Pero en un país en que se estrenan más de 200 películas (para un público inexistente) que incluyen cosas como El Papa Francisco: Un hombre de palabra o El camino de Santiago, ¿que sentido tiene? ¿con qué certeza puedo decir que Jurassic World: El reino caído es de lo peor del año cuando sabemos que existe Bañeros 5? Habría que ver todas. Y esa tarea te la debo.

Lo último a mencionar, reviendo la lista, es el estado calamitoso de la comedia. Lejanos se sienten los tiempos del fervor por la Nueva Comedia Americana. Esto merece un texto aparte, pero en resumen, el horno no está para bollos. No son tiempos para la irreverencia y esto se nota en las comedias: ahora o tienen mensajes y agendas (I Feel Pretty, Sorry to bother you) o no se animan romper con absolutamente nada (Tag, Game Night). Ni siquiera la secuela de Deadpool logra trascender y se estanca en un sinfín de chistes repetidos. Solo el terreno de la más absoluta fantasía, y por ende de la libertad, resulta inmune: la mejor comedia del año es animada.

El 2019 arranca con un estreno de Clint Eastwood. Esperemos marque el comienzo de un año más digno, no su punto más alto.

Mejores

Ready Player One (Ready Player One)
La forma del agua (The Shape of Water)
Isla de perros (Isle of Dogs)
The Post (The Post)
Coco (Coco)
15:17 Tren a Paris (The 15:17 to Paris)
Jóvenes Titanes en acción (Teen Titans GO! To The Movies)
Esto no es un golpe (Esto no es un golpe)
Verano 1993 (Estiu 1993)
Lady Bird (Lady Bird)

5 Bonus Tracks que me hicieron feliz

El reencuentro (Last Flag Flying)
Amor de vinilo (Juliet, Naked)
Tully (Tully)
Ant-Man and the Wasp
The Incredibles 2


Elena Marina D’Aquila

Mejores

1- Proyecto Florida (The Florida Project) – Sean Baker
2- Ready Player One – Steven Spielberg
3- Amantes por un día (L’Amant d’un Jour) – Phillipe Garrel
4- Verano 1993 (Stiu 1993) – Carla Simón
5- Isla de perros (Isle of Dogs) – Wes Anderson
6- Nace una estrella (A Star is Born) – Bradley Cooper
7- Ant Man y la Avispa (Ant Man and the Wasp) – Peyton Reed
8- Mision imposible 6 (Mission: Impossible – Fallout) – Christopher McQuarrie
9- El potro – Lorena Muñoz
10- El angel- Luis Ortega

Peores

La quietud – Pablo Trapero

Decepción

Amor de vinilo (Juliet, Naked) – Jesse Peretz

Sorpresa

La región salvaje – Amat Escalante

 


Micaela Gorojovsky

Los que para mi fueron “grandes estrenos” 2018 arrojan como resultado una lista sesgada por el interés y la curiosidad que no pretende dar cuenta de ningún panorama general del cine (y que ha renunciado a esa utopía hace tiempo). Superada la pretensión de universalidad, lo que me dejaron algunas de estas películas fue una pregunta: ¿cómo sobrevivir a la norma? Una de las problemáticas de Lady Bird es la renuncia al mandato de convertirse en una chica de pueblo común y corriente mientras Marlo, tras ser madre, en Tully, enfrenta el desafío de volver compatible sus propios deseos individuales frente a la coyuntura de ser una teta andante 24/7. Los personajes se permiten nuevas sensaciones, nuevos vínculos interpersonales y, a grandes rasgos, nuevas formas en las construcciones sociales que, a nivel del relato, se ubican en los márgenes de la normativa recurrente que tamizaba, hasta hace no mucho tiempo, la narrativa hegemónica de la adolescencia y la maternidad. Pero, a pesar de la oleada de féminas, no solo las mujeres escapan de la regla general. Llámame por tu nombre escenifica el amor entre un hombre adulto y un chico adolescente, una temática que el cine visibilizó muy pocas veces sin morbo. En este vínculo, lejos del abuso de poder de Lolita, y planteado en las antípodas de Muerte en Venecia, lo que menos importa es la edad o el sexo de la pareja porque el tono de los diálogos y la estética de la puesta en escena tienden un lecho verbal y visual sobre el que se desarrolla el despertar sexual y el enamoramiento más franco y conmovedor, sin necesidad del golpe bajo.

Mejores

I, Tonya
Call me by your name
Tully
Florida Project
Lady Bird
Three billboards outside Ebbing, Missouri
El silencio es un cuerpo que cae
Lucky
Animal
The Post

Peor

(No creo en las películas malas desde que descubrí a Ed Wood, pero sí en las que están filmadas sin ganas)

D’après une histoire vraie


Pedro Insúa

Descubrimiento cinéfilo del año: las retrospectivas integrales de Hugo del Carril y Derek Jarman, vistas en el Malba y la Sala Lugones del teatro San Martín, respectivamente. Lo que se dice un lujo: un acercamiento de primer nivel a dos obras completamente diferentes, pero similares en su constante intento por innovar (dentro de dos contextos socio-políticos completamente disímiles), a contramano de todo el cine que reinaba en su(s) momento(s). Ver una película y pensarla en el camino a casa; volver al cine a la semana, o incluso al día siguiente, para reconfirmar lo que se había visto el día anterior o para refutarlo. Acompañar los visionados de la mano de textos (Hugo del Carril, un hombre de nuestro cine, de Gustavo Cabrera; Croma, del mismo Jarman). Seguir sus evoluciones a través de los años, sus obras maestras, incluso sus pasos en falso. Jarman era un experimentador nato: desde sus principios más narrativos, hasta llegar a esa “cosa” (¿como llamarla?) titulada Blue, abrazó antes que todos las nuevas tecnologías digitales. En retrospectiva, su obra no es otra cosa que una relectura de la Historia, pero de la desclasada, aquella que no figura en los manuales, la revisión queer quizás más importante del siglo XX. De igual manera, detrás del aparente clasicismo de del Carril se escondía una inquietud única por hacer convivir sus preocupaciones formales y políticas (ahí está En marcha, mediometraje sobre el sindicato Luz y Fuerza, absolutamente coherente con su obra). Todos sabemos que su gran obra maestra es Más allá del olvido pero, ¿qué hay de Esta tierra es mía (lo más parecido a un western fordiano argentino)? ¿O de Culpable, oscurísimo policial que se vuelve historia de fantasmas? Semanas de una convivencia casi palpable, no solo con los autores, sino también con los espectadores mismos, a quien uno iba reconociendo en las sucesivas funciones: un lugar de pertenencia. La importancia de estos espacios es vital: la mejor respuesta frente a la desmemoria generalizada que parece estar a la orden del día.

Mejores Internacionales

1. Jeannette, la infancia de Juana de Arco – Bruno Dumont
2. El libro de imagen (Le livre d’ image) – Jean-Luc Godard
3. Tarde para morir joven – Dominga Sotomayor
4. Playing men – Matjaz Ivanisin
5. Happy as Lazzaro (Lazzaro Felice) – Alice Rohrwacher
6. El legado del diablo (Hereditary) – Ari Aster
7. Le lion est mort ce soir – Nobuhiro Suwa
8. Grass – Hong Sang-soo
9. The Waldheim Waltz – Ruth Beckermann / I Do Not Care If We Go Down In History As Barbarians – Radu Jade
10. Terra Franca – Leonor Teles

Mejores nacionales

1. La flor – Mariano Llinás
2. Muere, monstruo, muere – Alejandro Fadel
3. Buenos Aires al Pacífico – Mariano Donoso
4. Sol en un patio vacío – Gustavo Fontán
5. La película infinita – Leandro Listorti
6. Teatro de guerra – Lola Arias
7. El silencio es un cuerpo que cae – Agustina Comedi
8. Casa propia – Rosendo Ruiz
9. Invisible – Pablo Giorgelli
10. Una ciudad de provincia – Rodrigo Moreno

Peores

El sacrificio del ciervo sagrado (The Killing of a Sacred Deer) – Yorgos Lanthimos
Godard, Mon Amour (Le redoutable) – Michel Hazanavicius
La quietud – Pablo Trapero
Operación Finale – Chris Weitz
Capharnaum – Nadine Labaki

Sobrevaloradas

An Elephant Sitting Still – Bo Hu
Transit – Christian Petzold
Rojo – Benjamín Naishtat
No Intenso Agora – Joao Moreira Salles
A Quiet Place – John Krasinski

Subvaloradas

The Rider – Chloé Zhao
Las Vegas – Juan Villegas
Dry Martina – Che Sandoval
Sophia Antipolis – Virgil Vernier
La omisión – Sebastián Schjaer

No-estrenos (restauraciones, vistas en ciclos, retrospectivas, festivales, etc)

Culpable (1960) / La Quintrala (1955) – Hugo del Carril (Ciclo Hugo del Carril, Malba)
The Muppets Take Manhattan (1984) – Frank Oz (Bafici)
Reconstituirea (1968) – Lucian Pintilie (Festival de cine Rumano, Sala Lugones)
Wittgenstein (1993) / Edward II (1991) – Derek Jarman (Retrospectiva Derek Jarman, Sala Lugones)
The Last Movie (1971) – Dennis Hopper (Mar del Plata)
Morrer Como Um Homem (2009) – Joao Pedro Rodrigues (6ta semana de Cine Portugués, Malba)


Lilian Laura Ivachow

Mejores argentinas

1-La educación del Rey
2-El ángel
3- Rojo
4-Las olas
5-El motoarrebatador
6- Mujer nómade
7- El origen de la tristeza
8- Familia sumergida
9- Regreso a Coronel Vallejos
10-Un viaje a la luna/Recreo

La peor

Viaje inesperado

Película trasandina

Una mujer fantástica

Destacada del 2017 (vista en el 2018):

Mi último fracaso


Diego Maté

Como ya saben, en 2018 Cinemarama cumplió diez años de vida. Cuando empezamos con el sitio el panorama de la crítica local era muy distinto al de ahora. Por ejemplo, todavía había interés en discutir estrenos y se generaban polémicas con cierta regularidad. Hoy eso ya no existe, mucho menos en relación con el cine argentino: la última polémica que recuerde apareció con Relatos salvajes en 2014. Arriesgo una hipótesis: ya no se producen grandes discusiones en torno del cine porque la crítica languidece entre dos modelos, el de los textos rutinarios de los jueves de los diarios y el de las reseñas pobres y acomodaticias de una buena parte de los sitios web. La crítica argentina ya no genera polémicas simplemente porque no está en condiciones de pensarse a sí misma ni a su objeto, el cine. El resultado es que, muy cada tanto, cuando una película despierta posiciones fuertes que se enfrentan, la discusión es triste y desalentadora. Lo más parecido a una polémica que hubo en 2018 se dio con Rojo, la última película de Benjamín Naishtat. Los problemas de Rojo resultan evidentes hasta para el más distraído de los espectadores: el director concibe a su película como un vehículo para ilustrar ideas sobre el advenimiento de la dictadura y el visto bueno de la sociedad. El valor de Rojo residiría, para sus defensores, en que se retrata la complicidad civil, teme que el cine argentino casi no tocó. Pero la película es un inventario de lugares comunes, subrayados y metáforas (o algo así) de una grosería pocas veces vista: el director no tiene ningún respeto por la inteligencia de sus espectadores. La mayor parte de los textos a favor cerraron filas en torno a esa idea, la de la presunta novedad del enfoque, dejando de lado todo lo demás (la película, digamos). Para que a uno le guste Rojo, para defenderla, bastaba con acordar con sus ideas sobre una clase media horrible; el cine era algo menor, sin importancia (ese acuerdo, de todas formas, no condujo siempre al mismo lugar: algunos críticos, en notas publicadas o en redes sociales, suscribían abiertamente al diagnóstico de la época sin dejar de señalar las falencias de la película). Leyendo algunos textos a favor, se tenía la impresión de que el crítico podría haber defendido la película sin verla. Sería demasiado generoso calificar de polémica lo que hizo emerger Rojo; al contrario, tal vez habría que decir que su estreno sirvió para certificar el estado calamitoso de una crítica de cine carente de reflejos y de argumentos que hace tiempo olvidó cómo se pensaba y se hablaba de cine.

Mejores

Misión imposible: Repercusión (Mission: Impossible – Fallout) – Christopher McQuarrie
The Post (The Post) – Steven Spielberg
Amantes por un día (L’amant d’un jour) – Philippe Garrel
Avengers: Infinity War (Avengers: Infinity War) – Anthony Russo, Joe Russo
Isla de perros (Isle of Dogs) – Wes Anderson
El azote – José Campusano
Transit (Transit) – Christian Petzold
Vendrán lluvias suaves – Iván Fund
Esto no es un golpe – Sergio Wolf
Llámame por tu nombre (Call Me by Your Name) – Luca Guadagnino

Peores

Detroit: zona de conflicto (Detroit) – Kathryn Bigelow
Mi obra maestra – Gastón Duprat
Rojo – Benjamín Naishtat
3 anuncios por un crimen (Three Billboards Outside Ebbing, Missouri) – Martin McDonagh

Sobrevalorada

El ángel – Luis Ortega

Decepción

Milla 22 (Mile 22) – Peter Berg

Se perdió en la cartelera

Amor de vinilo (Juliet, Naked) – Jesse Peretz

Ciclo The Rock

Rampage: devastación (Rampage) – Brad Peyton
Jumanji: en la selva (Jumanji: Welcome to the Jungle) – Jake Kasdan
Rascacielos (Skyscraper) – Rawson Marshall Thurber


David Obarrio

El extraño placer del menú acotado. Las listas son un tema. Elegir películas exhibidas en sala y desechar el resto, ese mundo amplio aunque no obligadamente hospitalario que respira fuera del “circuito comercial” de estrenos, parece cada vez más una necedad, una rémora inexplicable en la que el crítico o el aficionado restringen sus dominios, deliberadamente cercenan una parte del cine posible y se quedan con la porción que corresponde al cine existente en ese rectángulo que brilla en la oscuridad renovada semana a semana, con una obstinación acaso inexplicable. Elijo esta vez mis películas preferidas del año entre lo que hay en cartelera, eso que a primera vista puede sonar como la amenaza de una inmediata frustración, pero también ofrece la posibilidad de un placer no desdeñable –en cierto modo un orgullo propio de sibaritas– en el hecho de escarbar el menú dado, ceñirnos al plan que se ha trazado por nosotros, aceptar sin condiciones el juego en el que bailamos sobre una superficie acotada cuyos bordes parecen restringir nuestros movimientos, no siempre con buenos modales. Mi lista de mejores películas del año está confeccionada con aquellas películas que vi en salas de cine, entonces: porque alguien las puso allí y porque de algún modo se me impusieron. Las vi como parte del cúmulo de cosas estrenadas en toda regla, esquirlas felices que me alcanzaron en esa práctica insensata que significa sumergirse, incluso despreocupadamente, en el barro semanal de estrenos. La expectativa, la posibilidad cierta de un golpe de desengaño, el éxtasis módico, en ocasiones la indiferencia, el tedio programado, el gusto efímero que precede a los primeros minutos en los que una película parece a su pesar dar todo de sí; la naturaleza esquiva de las imágenes de las que, a veces ingenuamente, pretendemos no esperar nada, son episodios cuyo carácter venturoso solo se aprecia de modo pleno en una sala de cine, un día cualquiera de estreno, en ese lugar oscuro al que entramos no porque busquemos una obra maestra sino para asomarnos como sonámbulos a un cierto orden antiguo de cosas, antes del auge de los festivales de cine y de la legitimación de las imágenes por vía de los rituales de la crítica: el de las películas que solo esperan espectadores.

Mejores

15:17 tren a París (Clint Eastwood)
El ángel (Luis Ortega)
Cold War (Pawel Pawlikowski)
La desaparición (Constantin Popescu)
El reencuentro (Richard Linklater)
Tres anuncios para un crimen (Martin McDonagh)
Amantes por un día (Philippe Garrel)
3 rostros (Jafar Panahi)
Casa propia (Rosendo Ruiz)
Stefan Zweig: Adiós a Europa (Maria Schrader)

Peor

El primer hombre en la luna (Damien Chazelle)

Sobrevalorada

Lazzaro Felice (Alice Rorwacher)

Un cineasta es un cineasta

Más fuerte que el destino / Halloween (David Gordon Green).

Una fuera de los estrenos

High Life (Claire Denis)

Humilde e inofensiva

Nace una estrella (Bradley Cooper)

Mejor que la original

Deseo de muerte (Eli Roth)

Altanera y encantadora

Te quiero tanto que no sé (Lautaro García Candela)

Boludeces no

Perfectos desconocidos (Álex de la Iglesia)

No la vi

Roma (Alfonso Cuarón)


Aníbal Perotti

Adiós al lenguaje. Parece imposible pensar el cine actual sin tener en cuenta la aceleración de los avances tecnológicos. Aunque ya pasó la moda del cine en 3D (aquella gran novedad que el mercado mundial nos vendía como “el cine del futuro” hace unos años), se impone hablar de streaming, pantallas y dispositivos. Cada vez vemos más videos en Internet: los clips se suceden y se abren en múltiples ventanas generando impaciencia, interrupciones y distracción. La Web es un territorio infinito, excitante y frustrante a la vez, que nos permite informarnos de lo que sucede en el cine de todo el mundo y confirmar que la oferta local es muy pobre. El fenómeno del intercambio de archivos a través de Internet es ignorado por la hipocresía de los medios, aunque todo el mundo sabe que gran parte de la cinefilia curiosa elige descargar películas y verlas cómodamente en su televisor. Incluso en Cinemarama, un espacio que respira libertad y espíritu amateur, publicamos la crítica de Lázaro feliz (una de las grandes películas del año) cuando salió en Netflix, siendo que la descargamos por otros canales y la vimos mucho antes. Las personas que participan activamente de estos foros de intercambio lo hacen por amor al cine y a la cultura: arman retrospectivas de clásicos, géneros y autores, hacen subtítulos y publican rarezas. Y quienes los consultamos, lo hacemos porque queremos saber, escuchar o ver algo que la omnipotencia del negocio global nos niega.

Como una hermosa contracara del marketing y la pirotecnia mediática, el gran acontecimiento cinéfilo de este año fue la entrañable visita de Jean Pierre Leaud. Nos conmovió la amabilidad y la serena lucidez de este actor emblemático que durante sesenta años de carrera apostó siempre por el riesgo artístico. Repasando su filmografía, sorprende el rigor con el que ha elegido sus películas y sus directores: de Truffaut a Serra, pasando por Godard, Eustache o Kaurismaki. Los cineastas que hoy llevan al extremo aquella política de los autores, eludiendo tanto los lugares comunes del cine industrial como los parámetros de los grandes festivales, son escasos pero decisivos y transcienden generaciones. Lo último de Godard o Garrel puede ser tan original como el cine de Alice Rohrwacher, Valeska Grisebach o Sean Baker. Las listas que siguen contienen películas de cineastas inspiradores, irreverentes y singulares, que nos permiten analizar el gran flujo de imágenes del cine contemporáneo, su circulación, su poder y su naturaleza.

Mejores estrenos

1. Amantes por un día de Philippe Garrel
2. Western de Valeska Grisebach
3. El libro de imagen de Jean-Luc Godard
4. El ornitólogo, de João Pedro Rodrigues
5. Cold War de Paweł Pawlikowski
6. Transit de Christian Petzold
7. El proyecto Florida de Sean Baker
8. Dovlatov de Alexei German Jr.
9. La casa junto al mar de Robert Guédiguian
10. Jeannette: La infancia de Juana de Arco de Bruno Dumont

Argentinas

El silencio es un cuerpo que cae, de Agustina Comedi
Familia sumergida, de María Alché
El motoarrebatador, de Luis Toscano
Buenos Aires al Pacífico, de Mariano Donoso
El Ángel, de Luis Ortega

Animación

Isla de perros, de Wes Anderson

Sin estreno comercial

1. Burning de Lee Chang-dong
2. I Do Not Care If We Go Down in History as Barbarians, de Radu Jude
3. Lazzaro Felice de Alice Rohrwacher
4. An Elephant Sitting Still, de Hu Bo
5. As boas maneiras, de Juliana Rojas y Marco Dutra
6. Hotel by the River de Hong Sang-soo
7. Milla de Valérie Massadian
8. Grass de Hong Sang-soo
9. Jeune femme de Léonor Serraille
10. El león duerme esta noche de Nobuhiro Suwa

En los márgenes

(dos maravillas: un corto que se puede ver en Youtube y una serie de cuatro capítulos)

Blue, de Apichatpong Weerasethakul
Coincoin et les z’inhumains de Bruno Dumont

Sobrevaloradas

La flor, de Mariano Llinás
El infiltrado del KKKlan, de Spike Lee


Fernando Luis Pujato

Mejores estrenos en salas de cine

Amantes por un día, Philippe Garrel
3 Rostros, Jafar Panahi
Intriga internacional, Alfred Hitchcok
Detroit: zona de conflicto, Kathryn Bigelow
Lucky, John Carroll Lynch
Misión Imposible: repercusión, Cristopher McQuarrie
Visages, Villages, Agnés Varda
El silencio es un cuerpo que cae, Agustina Comedi
En el intenso ahora, Joao Moreira Salles

Mejores no estrenadas

The Other Side of the Wind, Orson Welles
Ash is Purest White, Jia Zhang-ke
What You Gonna Do When the World´s on Fire?, Roberto Minervini
Milla, Valérie Massadian
Una storia Volatile, Carla Vestroni
The Impossible Picture, Sandra Wollner
Lazzaro felice, Alice Rohrwacher

Peores

El sacrificio del ciervo sagrado, Yorgos Lanthimos.

(Cualquier otro film en esta categoría –digamos Bañeros 5, por ejemplo–, después de este brodio ruin disfrazado de elegancia formal, sería un blanco demasiado fácil)

Sobrevalorada

Roma, Alfonso Cuarón

Subvalorada

3 Rostros, Jafar Panahi


Sebastián Rosal

Mi lista incluye solo películas vistas en festivales. La razón es sencilla: no vi tantos estrenos comerciales este año como para armar una lista más o menos decente. Aprovecho la ocasión entonces para mencionar algo referido a los festivales y a cierto fenómeno en ciernes que todavía no puedo terminar de definir y que solo el tiempo se encargará de comprobar. Este texto es la puesta en palabras de una duda, en el mejor de los casos de una sospecha. Mi lista, tal vez, sea no más que una expresión de ella.

Este año, el Bafici editó un solo libro celebrando sus veinte años de vida. En la presentación estuvieron todos los directores artísticos, con la excepción de Andrés Di Tella y Fernando Martín Peña. Cada uno fue contando sus experiencias en el cargo. En algún momento, Quintín contó que cuando le ofrecieron el puesto, él y Flavia, codirectora de hecho, tenían muy claro qué hacer. Sabían qué directores traer, qué películas, qué idea de cine debía primar en el festival, hasta convertirse en su señal de identidad. Hace casi veinte años eso, efectivamente, parecía imponerse con su propio peso, solo hacía falta intuición para reconocerlo y valentía para llevarlo a cabo. Digamos que ese fue el momento en el que cierto paradigma del cine independiente, del deber ser, empezaba a surgir. Un cine que, por definir muy groseramente, tendía hacia el vacío, o al menos hacia el despojo y la economía: narrativa, genérica, gestual, concentrada en derivas mínimas, en estallidos asordinados. Creo que este fue el año en el que ese paradigma entró en crisis, o al menos fue más visible su socavamiento.

Pongo de ejemplo Las Vegas, la película de Villegas que abrió el festival. Cuando la vi no terminó de convencerme. Me molestó el exceso de diálogo, así como algunos que otros momentos que interpreté como ejemplos de trazos gruesos. Con el correr de los días, y aun con sus imperfecciones, la película fue ganando más y mejor espacio en mis recuerdos. El pulso narrativo, el bienvenido acercamiento a los géneros, la osadía de usar a Hawks como referencia, esa sensación que cada tanto producen las películas de la alegría por el mero hecho de filmar. En 2001, cuando Villegas presentó Sábado, su ópera prima, probablemente no hubiera lugar para Las Vegas. A la inversa, es posible que películas como Sábado respondan a un modelo que da señales de agotamiento, que lo nuevo pase a ser viejo y viceversa. Como si las películas, tímidamente, empezaran a rellenarse, a engrosarse con todo aquello que hace veinte años fueron dejando de lado. La transición nos encuentra a los críticos y a los programadores un poco desprevenidos, por detrás del fenómeno. O no. El tiempo se encargará de poner las cosas en su lugar.

Mejores

Dead Souls – Wang Bing
Una storia volatile – Carla Vestroni
Two Basilicas – Heinz Emigholz
Female Human Animal – Josh Appignanesi
¡Viva el Palíndromo! – Tomás Lipgot
La ciudad y los patos – Flavia de la Fuente
Segey – Pedro Barandiaran
El hombre que siempre hizo su parte – Orisel Castro/York Neudel
Imposed Piece – Brecht Vanhoenacker
E il cibo va, el viaje de la comida italiana – Mercedes Córdova

Buena, pero sobrevalorada

El silencio es un cuerpo que cae

Buena y perdida en el revoleo

Braguino

Mejor me voy al meeting point

Rosita
Para la guerra


Bafici 2016 – Disco Limbo

Bafici 2016 - Disco Limbo - c i n e m a r a m aDisco Limbo (Argentina – 2016)
Vanguardia y Género

Dirección: Fredo Landaveri, Mariano Toledo
Guión: Fredo Landaveri, Mariano Toledo, Ivana Brozzi
Intérpretes: Guido Botto Fiora, Lucas Escariz

por Micaela Gorojovsky

Disco Limbo es, ante todo, un largometraje en el que el foco está puesto en la exploración de infinitas operaciones audiovisuales combinadas para formar un collage de momentos en la vida de un chico que busca a otro del que se enamoró fugazmente. La línea narrativa que estructura el relato -la antiquísima y pasional idea del amor a primera vista con un extraño, la abrupta separación y la búsqueda que llevará al reencuentro- se presenta como una iteración con una serie de variaciones: el enamorado cambiará de cara, de personalidad y las locaciones serán diversas, pero la  persecución de ese amor efímero será la constante. Quizás esto represente el costado más canónico de la película, que sitúa esta historia en un contexto afín al del mundo actual, donde el amor en tiempos de apps como Tinder o Happn va ganando terreno. (más…)


Hawaii

Hawaii - c i n e m a r a m aAño: 2013
Origen: Argentina
Dirección: Marco Berger
Guión: Marco Berger
Intérpretes: Manuel Vignau, Mateo Chiarino, Luz Palazón, Manuel Martínez Sobrado
Fotografía: Tomás Pérez Silva
Música: Pedro Irusta
Edición: Marco Berger
Duración: 103 minutos

por Micaela Gorojovsky

El tercer largometraje de Marco Berger acompaña el veraniego e idílico reencuentro de dos hombres. En sintonía con sus películas anteriores, Plan B y Ausente, el universo del director traza las constelaciones del corazón de los personajes y sus odiseas de seducción plagadas de dudas e inseguridades. Hawaii reafirma la poética bergeriana en la que el lenguaje corporal y los mismos cuerpos se postulan como los recursos narrativos por excelencia. No se trata de la ductilidad de los actores, de los diálogos que mantienen, ni del relato que estructura la película, sino de esos cuerpos que delimitan un universo masculino, casi de palestra griega, pero que al mismo tiempo destilan una sensibilidad asociada a lo femenino; una mixtura que funciona como el contrapunto del estereotipo de macho y niega esa premisa para la cual los hombres son fuertes bestias y las mujeres delicadas ninfas. Muchos de los planos aletargados que recorren el cuerpo de los personajes son técnicamente incómodos –escorzos y posiciones que no responden al punto de vista ideal– y tienen la virtud de poder incomodar a quien los mira, como sucede con los primerísimos planos de una entrepierna, que se han ganado el mote de “plano bulto” y ya son una marca de estilo de este director. (más…)


Sordo

Sordo - c i n e m a r a m aAño: 2014
Origen: Argentina
Dirección: Marcos Martínez
Guión: Marcos Martínez
Intérpretes: Lisandro Rodríguez, Damián Scigliano, Florencia Franco, Iris Huerga, Marisa Di Chiazza, Nelson Floridia
Fotografía: Javier Guevara
Edición: Marcos Izaguirre
Música: Pedro Onetto
Duración: 79 minutos

por Micaela Gorojovsky

El segundo largometraje de Martínez se sumerge en la vida de cinco actores sordos y su intérprete, o al menos eso es lo que en un primer momento se espera. Con una temática limítrofe a la de su película previa, Estrellas (2007), el director corporiza las historias de aquellos que ocupan un lugar inesperado, por fuera de lo previsto. Que se encasille a Sordo como un documental no es errado, pero tampoco le hace justicia a la complejidad de registros que conviven entreverados en cada secuencia, o incluso en cada plano. El quid de la cuestión no es ponerse la capa de detective y rastrear en qué escenas lo que transcurre es la pura verdad y en cuáles no,  sino entregarse a ese régimen ficcional que es el que finalmente da forma a la película. (más…)


Aprendiendo a volar (Kauwboy)

Aprendiendo a volar (Kauwboy) - c i n e m a r a m aAño: 2012
Origen: Holanda
Dirección: Boudewijn Koole
Guión: Boudewijn Koole y Jolein Laarman
Intérpretes: Rick Lens, Loek Peters, Cahit Ölmez, Susa Radder, Ricky Koole
Fotografía: Daniël Bouquet
Edición: Gys Zevenbergen
Duración: 81 minutos

Atención: se revelan detalles de la trama

por Micaela Gorojovsky

Aprendiendo a volar es la opera prima del holandés Boudewijn Koole, ganadora en el Festival de Berlín y con otras nominaciones en su haber, que nos sumerge en la vida de un niño que debe afrontar el duelo por la muerte de su madre. La temática de la ausencia o la pérdida de los padres parecería ser un tema recurrente de algunos de los mediometrajes y cortos del director, como sucede  en Drawn Out Love (2007) o en Off Ground (2013). La película es bella y, aunque intentemos retener el llanto, logra que las lágrimas salten involuntariamente como resortes desde los ojos. Los momentos más emotivos son los que se detienen en el vínculo filial que establece el niño con el animalito, un pájaro que termina siendo el mejor elemento narrativo de la película, pero no exageremos, que tampoco estamos hablando de la audacia narrativa del cuervo de Pajaritos y pajarracos. (más…)


Entrevista a Marcos López

Entrevista a Marcos López - c i n e m a r a m apor Micaela Gorojovsky y Florencia Wajsman

Desde la puerta de la casa-estudio de Marcos López se puede ver la luna llena. El artista nos indica a través del portero eléctrico con voz trémula: “Abran la puerta y asegúrense de cerrar bien”. Como en una película de terror, subimos casi a oscuras una escalera caracol —cruzando nuestras miradas de sorpresa como lo permitía la escasa iluminación— esperando encontrar al entrevistado. Pero no, a nuestro encuentro salieron dos perros tan grandes como lobos. Nos volvimos a mirar, esta vez con un poco más de nerviosismo. En la oscuridad del cuarto se empezó a recortar una figura que se nos aproximó, amigable e inofensiva al lado de los canes. “Hola, ¿prefieren mates o café?, pasen al estudio que los preparo y estoy con ustedes”. (más…)


Her

Her - c i n e m a r a m aAño: 2013
Origen: Estados Unidos
Dirección: Spike Jonze
Guión: Spike Jonze
Intérpretes: Joaquín Phoenix, Scarlett Johansson, Amy Adams, Rooney Mara
Edición: Eric Zumbrunnen, Jeff Buchanan
Música: Arcade Fire,Owen Pallett, Karen O
Fotografía: Hoyte Van Hoytema
Duración: 120 minutos

por Micaela Gorojovsky

El futuro que deja entrever Her se muestra como un porvenir cercano y verosímil. No hay autos que vuelen a toda velocidad, ni viajes a Marte, y ningún ser extraterrestre amenaza con destruir el planeta Tierra. Es un mundo donde parecería que proliferan las apps y los sistemas operativos que acompañan al hombre en su vida diaria; nada demasiado distinto a lo que vivimos hoy, se puede pensar. La ciudad tiene los mismos edificios que se pueden ver hoy, la gente viaja en subte, se embelesa con publicidades en los grandes malls, va a la playa… en fin, no se hace nada que escape a los límites de la experiencia posmoderna. Este tipo de puesta en escena y el conflicto amoroso que se va desarrollando a lo largo de la película buscan mantener cierta empatía que genere un efecto de credibilidad cuando el argumento se pone más del lado de la ciencia ficción y el OS1 desarrolla sus propios sentimientos y voluntades. (más…)