Historia de un matrimonio (Marriage Story)

Año: 2019
Origen: Estados Unidos
Dirección: Noah Baumbach
Guion: Noah Baumbach
Intérpretes: Scarlett Johansson, Adam Driver, Laura Dern, Alan Alda, Ray Liotta, Julie Hagerty
Música: Randy Newman
Fotografía: Robbie Ryan
Edición: Jennifer Lame
Duración: 137 minutos

All your regrets ran rough-shod over me
I’m so glad that we’re strangers when we meet.

por Andrés Brandariz

No en vano es que Noah Baumbach elige -en su película más oscarizable y “memeable”(!) hasta la fecha- asignarle a su pareja protagónica profesiones dedicadas a la representación artística. Nicole (Scarlett Johansson) es una actriz talentosa que, luego de empezar su carrera en una guarra comedia adolescente, decidió encarar papeles más respetables y se dedicó a trabajar en las obras de Charlie (Adam Driver), dramaturgo destacado del off. En la escena del juicio, sin habier podido involucrar abogados en su separación, surgirá como parte de sus acusaciones cruzadas una pregunta: ¿quién le debe más a quién? ¿Nicole, que consiguió gracias a Charlie el prestigio que buscaba? ¿O Charlie, que seguramente hubiera sido mucho menos exitoso si no hubiera gozado de la popularidad de Nicole? Baumbach aborda el divorcio como una inmensa representación en la cual lo conocido se vuelve extraño: los abogados son narradores expertos en reinterpretar la cotidianeidad y le aplican el prisma que más beneficie a su cliente (aun a costa de romper el buen vínculo de la pareja); los rencores que parecían olvidados bajo el peso de la rutina afloran violentamente en una discusión para poder desempatar sin dudad quién hizo más daño, quién descuidó más al otro, quién es más egoísta. 

Historia de un matrimonio abandona la sobriedad de la película anterior del director, Los Meyerowitz, y apuesta a la emoción de una manera un poco más efectista, un poco más orientada al lucimiento de sus estrellas (que están a la altura del desafío). La fotografía de Robbie Ryan, con mucho grano y primeros planos de perfil, remite al trabajo de Sven Nykvist en el cine de Bergman: Baumbach ha citado a Persona como una referencia ineludible a la hora de plantear el aspecto de la película, pero las actuaciones y las cuestiones que le interesan acá remiten más a los dramas en color del sueco, como Sonata de otoño. Un cine sin dudas ignorado por las casas productoras que, gracias a Netflix puede contar hoy con exponentes notables como este.

Historia de un matrimonio tiene, en última instancia, la virtud de incomodar. En tiempos en los cuales se idealiza -más que nunca- al sentimiento amoroso como exento de angustia y dolor, Baumbach expone crudamente el resentimiento y el egoísmo que aparecen ante el fracaso. ¿No será que ese fracaso es la incapacidad de valorarnos aun cuando la representación termina, cuando se cierra el telón y no queda nada más para decir? El abordaje íntimo, tan cercano a las miserias y las virtudes de sus personajes, invita a la introspección. Y, pese a las referencias, no aparece acá ni un gramo del pesimismo bergmaniano. Más bien hay una mirada cálida y afectuosa por eso que se va, y que queda fijada la hermosísima última escena: al final, el amor es atarle al otro el cordón de sus zapatos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s