High Life

High Life (Francia, Alemania, Gran Bretaña, Polonia – 2018)

Dirección: Claire Denis
Guion: Claire Denis, Jean-Pol Fargeau, Geoff Cox
Intérpretes: Robert Pattinson, Juliette Binoche, André Benjamin, Mia Goth, Lars Eidinger

por Aníbal Perotti

El sacrificio. Un jardín exuberante, una fusión de materiales entre lo orgánico y lo mineral, un esplendor desconcertante que emerge desde otro tiempo. De pronto, la cámara parece cautivada por el sonido de los balbuceos de un bebé y abandona el edén prefabricado para ir a su encuentro atravesando los pasillos de una nave espacial. La niña está dentro de un corralito improvisado frente a dos pantallas. Mediante un asombroso dispositivo, ella se comunica con su padre que se encuentra haciendo arreglos en otra parte de la nave. El sonido aterciopelado de los breves intercambios instala una fuerte emoción teñida de angustia. El cosmos inmensamente frío e indiferente al grito vital de la bebé y a la mirada del padre, cierra este maravilloso prólogo que impone como una evidencia la tonalidad amorosa e inquietante de la película.

Claire Denis continúa haciendo en el espacio lo que siempre ha hecho sobre la Tierra: sondear los misterios del deseo, la centralidad del cuerpo y los impulsos íntimos contradictorios, tanto en su belleza estelar como en sus pozos oscuros. High Life es la deriva espacial de un grupo de condenados a bordo de un extraño cubo gris: un viaje visual y sonoro con una densidad cinematográfica poco común que amalgama lo sublime con lo repulsivo, la efusión lírica con una reflexión filosófica sobre el origen y el devenir de los seres humanos.

La nave es una prisión. Juliette Binoche, con la mirada glacial y una chispa en los ojos, encarna una suerte de sacerdotisa de la reproducción, una figura inmemorial de la fecundidad, la hechicera de la resurrección que reina sobre los condenados. La cineasta vuelve a demostrar su asombrosa capacidad para captar de cerca los fluidos humanos: la leche, la sangre, el esperma y las lágrimas. En un gran géiser de secreciones corporales, la energía líquida fluye dejando a los seres frágiles y dependientes de sus necesidades.

La trama se asimila al movimiento distorsionado del tiempo fuera del sistema solar. La sensación de soledad, de impotencia y de final de los tiempos es tan impactante que logra hacer conmovedoras las extrañas imágenes de la Tierra que interfieren en la narración. Los flashbacks son como fantasmas, impresionistas y sublimes: una piedra cayendo en un pozo, bosques profundos con alfombras de hojas, el cadáver de un hombre que desaparece en el suelo del jardín, una nave destartalada con una jauría de perros salvajes a bordo. La oscura belleza de la película se resume en el amor cósmico entre padre e hija, en la ambigüedad de la relación y en el erotismo que puede surgir por el vínculo filial que resulta natural a los ojos de esta extraordinaria cineasta. Entre la amenaza de una frustración común y la promesa de encontrar un nuevo sol, se abre un abismo mental a la opacidad fascinante del universo.

Una respuesta

  1. Reblogueó esto en C I N E M A R A M Ay comentado:

    Llegamos al final del dossier sobre Claire Denis. Fueron catorce textos dedicados a analizar la filmografía de una de las directoras más importantes del cine contemporáneo. Terminamos con High Life, su nueva película, una joya que pasó demasiado rápido por la cartelera local.

    noviembre 8, 2019 en 3:48 pm

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