Diez años de Cinemarama, por Patricio Durán

Seguimos con los festejos. Ya saben cómo es la cosa: cada redactor elige dos textos, uno suyo y otro de un compañero, y los comenta.

por Patricio Durán

Texto ajeno: “Pulp en Argentina” (2012)

La llegada de Pulp a Buenos Aires tuvo una de las mejores campañas de prensa que recuerde. “¿Viene Pulp?”, era casi la única información que aparecía en los carteles que empapelaron la ciudad un par de meses antes, junto a un link a una fanpage de Facebook que, sumado a la tipografía icónica de compilados como Intro y Countdown, le daban a la visita de Pulp el carácter de oficial. La pregunta, claro, era retórica. Ya estaba confirmada la visita. Más que campaña de prensa, entonces, se trataba de un teaser, de jugar con los fanáticos, de cebarlos(nos). Nos regalaron la previa, nos hicieron comenzar a vivir el show desde mucho antes con los lásers que precedieron a “Do You Remember the First Time?”. Sin saberlo –o quizás sí–, subieron las expectativas. Algunos esperábamos a Pulp desde hacía casi dos décadas (como dijo Tonelli, diecisiete años desde que “Common People” llegó para quedarse), desde aquellos noventas que ya eran historia. Y la banda de Sheffield, con una apuesta arriesgada, se obligó a estar a la altura.

Y estuvo. Fui a muchos recitales y el de Pulp se mantiene entre los mejores, con la dosis justa de nostalgia y con canciones que resistieron el paso del tiempo. El grupo representa una marca de época y a la vez son un clásico eterno.

Así como el show empezó antes de empezar, siguió después de terminado. Comentando lo bueno que estuvo en Güerrín, buscando videos de YouTube, leyendo críticas. La mejor crítica de todas esas le pertenece a Cinemarama y a Julián Tonelli. El excelente repaso del show y los conocimientos biográficos en el lugar y en la medida que corresponden la convierten en una lectura obligada para saber que pasó en el concierto. Pero nociones como “hidalguía kitsch”, “crooner decadente”, “glamour de cotillón” o “eterno perdedor” son definiciones exactas de Jarvis y de su banda y muestran que Tonelli entendió a Pulp tan bien como Pulp entendió a los 90. Hasta le perdono que haya llamado “soñadores infantiles” a Blur.


Texto propioMore Lovely and More Temperate, de Johann Sebastian Punk (2014)

El primero de los dos textos que me pidieron para celebrar los diez años de Cinemarama fueron flores para el redactor y para un recital que ocurrió hace seis años. Y noté, entonces, que tengo una tendencia a ser bueno para con los discursos que decido reseñar/criticar. Hay un par de excepciones: dije que Ultraviolence, de Lana del Rey, arranca bien pero se desdibuja y me contestaron con el meme de “go home you’re drunk”. También me metí con los poderosos; dije de Roger Waters:

El mensaje explícito se vuelve demasiado torpe para una obra que supo decir lo mismo con oscuro sarcasmo. Hay una distancia importante entre el Roger que desprecia a sus fans en ese personaje de rockstar pseudofascista que es Pink y este activista de la paz que abusa de la demagogia y decide apelar al golpe bajo y llenar su muro con los nombres de los caídos y asesinados en guerras.

O de U2:

La polémica manera de regalárselo a la gente fue encajándoselo en sus teléfonos y computadoras. 500 millones de usuarios de iTunes de un momento a otro tenían el nuevo disco de U2 listo para escuchar. Gracias, Bono y compañía, muy amable de su parte. Pero entonces, ¿qué hacemos acá, todos nosotros, desagradecidos, mirándole los dientes al caballo que nos regalaron los irlandeses?

O de Genesis:

“No nos gusta hacer compilados, es como estafar a tu público”, decía Mike Rutherford en 1991, con la banda inmersa en la grabación de We Can’t Dance, el último trabajo con Phil Collins. Pero la inactividad del grupo desde el fracaso de Calling All Stations destruyó los escrúpulos de los integrantes.

Todos estos gigantes de la música, cobardes, decidieron ignorarme.

Pero como decía, estas fueron las excepciones, el resto de mis críticas fueron positivas y disfruto de elogiar a mis artistas favoritos. No tuve muchos feedbacks además del de Lana, se ve que no soy polémico. Aunque hubo uno del que estoy orgulloso, fue una de las primeras críticas que hice para Cinemarama. Se trata de Johann Sebastian Punk, una banda italiana que estaba debutando con un disco que era una celebración de un montón de géneros que me resultan simpáticos. Después de unos días, recibo un DM en Twitter, era Massimiliano, el cerebro detrás de JSP, que me contaba que habían leído la nota, que su baterista hablaba español y se la tradujo a todos. Y decía que la disfrutaron y que yo había entendido cosas que a los críticos italianos se les habían escapado, que comprendí a la perfección el tono del disco. Entonces no solo tenemos (me permito la primera persona del plural, aunque ya no esté muy activo en el sitio) en Cinemarama la mejor nota del concierto de Pulp, también tenemos la mejor crítica de More Lovely and More Temperate, y no lo digo yo, lo dice el creador de la música.

 

Una respuesta

  1. Julián Tonelli

    Bueno, qué puedo decir. Muchas gracias. No estaba muy satisfecho con lo que escribí sobre Pulp, pero si para vos está bien, entonces está bien.

    agosto 7, 2018 en 1:15 am

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