EPA 2018 – Una storia volatile

Una storia volatile (Italia – 2017)

Dirección: Carla Veltroni

por Ignacio Verguilla

Ver y saber. Una storia volatile fue la gran ganadora del EPA, elegida con unánime felicidad por Lita Stantic, Diego Brodersen y Alessio Rigo de Righi. Y en una competencia en la que participó otra obra de una belleza anómala como la extraordinaria Milla, de Valerie Massadian, el reconocimiento del jurado adquiere un espesor aún mayor. Dice Sebastián Rosal –programador infatigable como el resto del equipo– al presentar este sutil artefacto cinematográfico, que la de Vestroni es una película que cree. Y no lo hace en un sentido religioso, para tranquilidad de quien escribe, aunque no hay duda de que la existencia de una película como esta se debe a un acto de fe que no excluye la idea de un Dios como categoría estética. Diría más bien que Una storia volatile existe gracias a una creencia que le pertenece al artista y que se adhiere a su material, no ya como una cerrada tesis sino como una amable apertura al saber compartido y a la escucha atenta. En fin, a una relación volátil en la que las imágenes abren el campo de los sueños, respiran y dejan respirar. Y una de las tantas particularidades de una película que no resigna ligereza ni liviandad para ser conmovedora y profunda reside en su engañosa sencillez. Que no es otra cosa que la evidencia del talento y la convicción de su directora: casi todo lo que se ve en la película es registrado a través de la ventana de un edificio en Roma, desde la cual la cámara inquieta de Vestroni captura una serie finita de sucesos en apariencia triviales, como pueden serlo el vuelo de los pájaros, la aparición del humo o la nieve, el movimiento de la luz o la rutina de unas novicias que respiran breves tramos de libertad en una terraza cercana.

Hace unos años, en Tishe! (2003), Victor Kossakovsky ensayaba un procedimiento similar –la película es el registro de lo que ocurría en la calle, debajo de la ventana del departamento del director en San Petersburgo– con una diferencia sustancial: prescindía de la palabra, a excepción de ocasionales susurros de aquella que da título al film, que podría traducirse como “¡silencio!”. Y más allá de esta prescindencia, creo ser capaz de afirmar que ambos realizadores lograron resultados afines, no ya por la mera repetición de un procedimiento común, sino por la rara belleza que logran capturar y que le imprimen a cada toma. Decía Kossakosky en una suerte de decálogo que escribió alguna vez –y que cierra con la indispensable invitación a ser refutado– que no se debería filmar si uno puede vivir sin hacerlo, o que no se debería filmar para decir algo; que sería mejor hacerlo para mostrar o hacer ver algo. Y en eso parecen estar de acuerdo estas películas, que trascienden el mero ejercicio de estilo para volverse obras de una consistencia admirable.

En Una storia volatile, a ese único punto de registro, que no se convierte en cerco sino en el marco ideal para su existencia, se suma un material de archivo heteróclito que rezuma saberes. Las voces de la realizadora y sus ocasionales visitantes componen un off que no elude erudición, humor ni reflexiones que rodean una escurridiza idea del arte, nunca definitiva. La música y las citas cinéfilas, tanto como la amable entonación de Vestroni, cierran el puñado de elementos que brillan con expansiva sabiduría en los cuarenta y cinco minutos que dura la película, tiempo suficiente para que se fijen en ella imágenes que perforan el instante para abrazar la trascendencia.

PD: Con este texto cierra la cobertura del tercer EPA Cine, un festival que crece manteniendo una coherencia que no elude el riesgo ni la capacidad permanente de sorprender. Entre aquellas particularidades, una consideración que puede parecer menor: las presentaciones de las películas gozan de la poco habitual gracia de la síntesis y la generosidad de quienes lo hacen, y se enuncian siempre desde una bienvenida subjetividad. Esos breves instantes han sido siempre, como lo es todo el material que rodea al festival, un puente abierto al intercambio.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s