Sobre “Easy”, serie dirigida por Joe Swanberg

Sobre "Easy" - c i n e m a r a m a

por Casandra Scaroni

It don’t come easy. Ser adulto no es cosa fácil, y vivir con otros, menos. Esa podría ser la premisa que defina no solo la nueva serie de ocho capítulos que Joe Swanberg creó para Netflix, sino también su filmografía: el director indie es conocido por sus películas que forman parte del mumblecore, movimiento que justamente se define por su realismo y por seguir las peripecias y relaciones de jóvenes mientras hablan, arrastran las palabras, piensan y tratan de ver qué hacer con sus vidas.

En Easy las parejas son, en general, más grandes, pero tampoco acá nadie la tiene clara. No hay madurez a la que aspirar como última meta ni cinismo en el que esconderse. Son historias en las que sus personajes dudan, toman decisiones sin estar seguros, quieren pero también se aburren. Valga la obviedad: son personas reconocibles, con historias en las que cualquiera puede estar o haber estado. No hay malos, ni héroes, solo gente tratando de ser feliz sin lastimar a las personas de su alrededor.

Es la sutileza de Swanberg al narrar lo que vuelve tan seductor el plan de espiar por un rato la vida de sus personajes, como pasa con la ruptura por Skype y el vacío después de dar click en el telefonito rojo, o ( también en el mismo episodio, el mejor) el imperceptible paso de la incomodidad propia de dos viejos amantes, que se encuentran en un hotel sin saber bien cómo acercarse el uno al otro, a ese avance repentino de ella cuando él le hace el cumplido perfecto a sus canas.

Hay una escena en Happy Christmas (película que el director hizo en el 2014 con la genia de Melanie Lynskey y con la también gran Anna Kendrick) que es el mejor ejemplo de esa sutileza y también de la amabilidad de Swanberg en su manera de ver el mundo: el personaje de Melanie Lynskey charla en el sótano con las más jovenes Lena Dunham y Anna Kendrick y les explica (trata de justificarse por no escribir, por no trabajar) que ella no es que no sea feminista, pero que desde que nació su hijo, desde el momento en que salió al mundo, lo único que quiere es que él sea feliz. Las chicas, lejos de juzgarla, y quizás aun sin entenderla por completo, la apoyan y elogian su talento. Charlan, se ríen, toman cerveza y hacen planes para que, de alguna manera, entre todas, puedan ayudarla a encontrar un tiempo para volver a escribir.

¿Qué es lo mejor?, parece preguntarse el director: ¿la seguridad del chico con el que te instalaste en Chicago y con el que estás buscando un bebé, o el exnovio que te dice que te conoce más y mejor y te llama a la aventura? ¿El padre que se queda en casa con los chicos y no sabe cómo reaccionar cuando su mujer le muestra la concha, o el futuro padre que no sabe lidiar con las presiones del trabajo y busca escaparse como puede? Swanberg da a entender que ni uno ni el otro, y a la vez que en todos esos mundos posibles se puede encontrar algo parecido a la felicidad.

Sobre "Easy" - c i n e m a r a m a

Una respuesta

  1. Adry

    que bueno Casi….la voy a buscar para ver!!…hermoso como escribís!

    octubre 14, 2016 en 5:15 pm

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