Dossier Raúl Ruiz – La recta provincia

Dossier Ruiz - La recta provincia - c i n e m a r a m aLa recta provincia (Chile – 2007)

Dirección: Raúl Ruiz
Guion: Raúl Ruiz
Intérpretes: Bélgica Castro, Ignacio Agüero, Ángel Parra, Javiera Parra, Alejandro Sieveking

por Geraldine Sales Kobilanski

Ruiz, cuando niño, contaba muchas fábulas, era un aficionado a los cuentos. De tanto que se pasaba contando historias, su padre lo describió alguna vez como un mentiroso aficionado. Meditabundo, el pequeño Raúl le replicó que él se dedicaba a contar verdades exageradas.

¡Cuidado! No hay uno sino varios diablos y cualquiera de nosotros podría convertirse en uno buscando luego un alma inocente. Como le ocurrió al pobre diablo Aliro, que, por aceptar que le curaran las piernas descarriadas, terminó por responder a las órdenes de Don Fausto. Paulino vive con su madre Rosalba en una antigua casa chilota. Él es un bueno para nada, como expresa la varonil y templada voz en off narradora de los cuentos de La recta provincia; un personaje anónimo como la existencia de los cuentos populares. Aliro pues llega a la casa de Rosalba, quien lo recibe entre manjares y un gustoso vaso de vino. En la mesa también se encuentra Paulino, un poco más allí que aquí, habitando profundas tierras oníricas, viajes extraños donde el Diablo y la Virgen Santísima interpretan hartas historias. ¿Quién cuenta qué historias a quién? Paulino, tras haber encontrado una flauta de hueso humano, concilia las melodías provenientes de los siete pecados capitales (el querido Ruiz agregaría el octavo proveniente ya del siglo IV, a saber: la tristitia).

Varios cuentos chilotes deambulan entre la cámara fotográfica y la bicicleta, tal como Ruiz describía al cine. Y cual bicicleta que pedalea entre pinchaduras, raspones, desvíos y sendas inesperadas, Paulino y Rosalba detienen su andar ante una calavera, el diablo que duerme el sueño eterno. ¡Prudencia! A fin de que madre e hijo puedan continuar el recorrido, deberán responder un acertijo… ¿podrán descifrarlo? ¿Hacia dónde se dirigen? Al toparse con el hueso humano, deciden, como buenos cristianos, buscar a diestra y siniestra el resto de los huesos para darles santa sepultura. Al llegar al pueblo de Picaflor, un jinete los detiene y los previene de continuar su rumbo menguado, pero Rosalba le asegura que es por una causa piadosa: le hicieron una promesa a una flauta. ¿Qué sentido tendría cumplir esta promesa? Es que en eso consiste el cuento justamente, en la pérdida del sentido común, de la verosimilitud de nuestros actos cotidianos.

La miniserie emitida en la televisión chilena en 2007 se llamó La recta provincia y se basó en cuentos folclóricos chilotes, cuyas raíces se encuentran en los anales precristianos. Ruiz destacaba enfáticamente el gesto soberbio y a la vez cinematográfico de la estructura de los cuentos. Un gesto que se bifurca en el vigor de la imagen visual y de la sonoridad del relato oral. Este doble gesto que atraviesa las peculiares formas cinematográficas da lugar a una hipnosis cognitiva sobre cómo habitamos este pequeño mundo infernal hace varios lejanos años.

Conforme Paulino y Rosalba avanzan su camino, cada personaje narra un cuento, cuyo sentido puede o no contradecirse o transformar a otro personaje dentro del cuento entre todos los cuentos del film. Y mientras avanzamos con ellos, de repente advertimos que estamos dentro del fárrago mitológico. ¿Desesperarse, abrumarse? No. ¿Aburrirse, entonces? Bueno, depende. Ruiz toma una frase de Pascal que dice así: “Todos los males de los seres humanos provienen de una sola causa: no poder estar en reposo en un cuarto, al menos por una hora”. ¿Qué hace uno a cambio? Comienza a inventarse distracciones, de todo tipo, color y tono. ¿Cómo no pecar y caer rendido ante las tentaciones de ligerezas lúdicas? La tristitia o la melancolía o el aburrimiento tienen su lado amable. Si ponemos en práctica el reposo, la pérdida de los puntos cardinales deja de ser una condición confusa.

¿No hay un conflicto central en La recta provincia? No, no lo hay. ¿Y entonces, cómo nos distraemos? Nos permitiremos que el reposo viaje entre oscilaciones temporales a la vez que espaciales. Paulino, tras tocar unas melodías con la flauta, duerme y sueña; Rosalba conversa con el Paulino en sueños para luego soñar que ambos van en busca de unos huesos. En otras palabras, Paulino sueña; sueña que sueña, sueña que sueña que sueña. ¿Es todo un sueño? Tal vez sí, tal vez no. Tal vez todos los personajes y andares y cantares provenientes de la isla de Chiloé sean verdades exageradas.

Dossier Ruiz - La recta provincia - c i n e m a r a m a

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s