Dossier Garrel – Inocencia salvaje

Dossier Garrel - Inocencia salvaje - c i n e m a r a m aInocencia salvaje (Sauvage innocence – Francia – 2001)

Dirección: Philippe Garrel
Guion: Philippe Garrel, Marc Cholodenko, Chilique Garrel, Arlette Langmann
Intérpretes: Mehdi Belhaj Kacem, Julia Faure, Michel Subor, Maurice Garrel

por Diego Maté

El relato empieza con François recibiendo objetos varios de parte de un amigo: de un baúl surgen diarios con la noticias de la muerte por sobredosis de Carole y cartas suyas dirigidas a él. Los recuerdos acechan al protagonista. Obsesionado con ese viejo amor fou y el destino trágico de su amante, François se propone filmar una película “antidroga” en la que se cuente la caída de una adicta a la heroína que muere, también, de sobredosis. Tanto sus amigos como sus padres comprenden enseguida que el proyecto se trata en verdad de Carole; François dice que no, que el tema es más universal, que solo hay fragmentos de ella en la historia. El público, a su vez, podría decirle a Garrel que la película (la suya) trata de su relación con Nico.

En Inocencia salvaje, Garrel presenta una vez más el cine como un oficio tortuoso: se filma a cualquier costo, para exhumar un pasado doloroso, poniendo en juego el cuerpo propio y el de los demás. La película coloca a François frente a un dilema moral bien contrastado: falto de dinero, el protagonista conoce a un productor con los medios para financiar la película que le pide que traiga una valija de Italia con heroína. La empresa pretendidamente noble del director se ve así contaminada desde su origen por el toque maléfico de un Michel Subor tenebroso, al que la exquisita fotografía en blanco y negro de Raoul Coutard presenta como un diablo encantador. Comienza la filmación y Lucie, la novia de François y protagonista de su película, descubre su pasado con Carole y cree estar interpretándola a ella. Del rodaje parece emerger un submundo cuya sordidez hace acordar a las noches febriles por las que se arrastran los personajes de Cassavetes, aunque sin los excesos de aquél. Como casi todos los protagonistas de Garrel, François se entrega entero a un proyecto que lo consume por completo: el cine se vive como una pasión en el sentido más cristiano del término, como un calvario que despoja con violencia de las cosas más preciadas. Como todos los directores fuertes, Garrel no le teme a los grandes temas y problemas éticos: la película narra con una notable literalidad, haciendo del orden el principio que regula la puesta en escena. Se está aquí muy lejos del Garrel más experimental, como si en su última etapa el cineasta hubiera optado por moldear sus obsesiones con una materia más clara, más armónica. Empezar siendo moderno para devenir clásico; una extraña rebeldía que solo los directores más libres pueden practicar.

Dossier Garrel - Inocencia salvaje - c i n e m a r a m a

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s