Entrevista a Adrián Biniez

Entrevista a Adrian Biniez - c i n e m a r a m aDespués de su paso por el 29° Festival Internacional de Mar del Plata, y con fecha de estreno en Buenos Aires para el 26 de Marzo, llega a las salas locales el segundo largometraje del director de Gigante, una co-producción argentino uruguaya con Esteban Lamothe y Julieta Zylberberg como protagonistas de esta historia: la del capitán de un equipo de fútbol de la C argentina que a raíz de una suspensión al comienzo del torneo, deberá replantearse su vida, su profesión y su inminente retiro. Eso y mucho más es El 5 de Talleres, y por acá pueden leer la entrevista que le hicimos a su director, Adrián Biniez.

por Elena Marina D’Aquila

 ¿Cuándo comenzó tu pasión por el cine?

A los diez años, por culpa de Steven Spielberg y por un programa que daban en Canal 7 del que no recuerdo el nombre. Lo único que recuerdo es que la cortina era El viejo Varieté cantada por Susana Rinaldi. Creo que duraba media hora el programa: de lunes a jueves era sobre un elenco y los técnicos ensayando una obra de teatro para representar en la tele, el viernes representaban la obra. Allí vi lo que hacia el director. Asumí que era igual en cine que en televisión y me dije: yo quiero hacer eso. 

La película tuvo un largo recorrido por varios festivales. Además recibió elPremio al Mejor Director de Largometraje Argentino en el 29° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. ¿Cómo viviste esas experiencias y el recibimiento de la película en cada uno de los festivales?

El 5… empezó su recorrido en Venecia el año pasado. En la sección Venice Days. Después anduvo por varios lugares: Gijón, Zurich, Sao Paulo, Istambul y otros. Sobre los festivales no tengo para decir más que lugares comunes: que está buenísima la experiencia de ver la pelicula con diferentes audiencias de diferentes latitudes y ver cómo reaccionan.
Mar del Plata fue especial porque era la primera vez que la pelicula se pasaba con una audiencia completamente argentina. Allí mi ansiedad fue otra.

Tu ópera prima Gigante tiene varios puntos en común con El 5 de Talleres, pero también muchas diferencias. Las une cierta inocencia y ternura de sus protagonistas, además de que ambas logran transmitir una sensibilidad demoledora. Pero la primera tenía una puesta mucho mas estática que apostaba por los silencios, mientras que la segunda es mucho más dinámica, no solo por el movimiento que implica el deporte sino porque hay más locaciones, puestas de cámara y porque es mucho más hablada. ¿Cómo concebiste esos cambios?

Lo único que sabia después de hacer Gigante era que no queria hacer una pelicula formalmente parecida y abrir una franquicia. El 5 de Talleres surgió naturalmente de esa fuerza, me parecía necesario explorar por otros lados: en la primera había pocos diálogos, acá quería saturar la peli de diálogos. La puesta en escena de la anterior es más austera, en El 5… hay todo tipo de técnica y con una concepción “anti-rigurosa”. Odio el término “puesta rigurosa”, odio como suena y el lugar común en que la han convertido algunos críticos para analizar formalmente algunas películas.

El 5 de Talleres apuesta por algo que pocas películas actuales han logrado, o al menos buscado: hacer un cine sobre personas reales y sobre situaciones cotidianas en el que no tiene que pasarles nada grave a los protagonistas más que las decisiones diarias a las que la vida los enfrenta… ¿Qué es lo que te interesa de ese tipo de cine?

Lo de El 5 de Talleres es muy puntual: traté de contar algo donde los personajes sean parecidos a mí y a mis amigos. Yo viví hasta los treinta años en Escalada, vengo de una familia de clase obrera, pocas veces en el cine argentino vi retratado ese tipo de personajes. O si lo hacian era con una mirada paternalista o miserabilista o trágica, un reduccionismo horrible. Francia de Caetano era una gran excepción, pero me da la sensación que fue bastante subvalorada. Y otra gran peli nueva es Mauro de Roselli. Lo mismo con la pareja: no me interesaban el principio, ni la crisis, ni nada de eso; quería narrar el día a día con sus altos y bajos.

¿Cómo fue tu regreso a Remedios de Escalada para el rodaje de la película, después de tantos años radicado en Montevideo?

Muy flashero. Siempre estoy yendo dos o tres veces por año, pero el hecho de   rodar allí fue muy diferente. Y que mis amigos actúen y utilizar lugares que transité tantas veces para filmarlos fue muy raro. De hecho, toda la experiencia fue bastante bizarra. No tengo mucho parámetro para medirla y describirla pero fue como andar moviéndose en un multiverso.

Hablemos un poco sobre el proceso de producción de la película. ¿Cuánto tiempo te llevó hacerla?

Tardamos dos años en filmar. Fue toda una movida decidir hacer la peli en Argentina. Lo facil y natural hubiese sido rodar una segunda en Montevideo; hacerla en Escalada complicaba un poco las cosas pero se dio bien. Rodamos en cinco semanas. Después estuvimos editando con Fernando Esptein como seis meses o más. Un poquito cada día y sin apuro.

Tanto el fútbol como el cine son profesiones que se basan en el desempeño del trabajo en equipo, algo que tiende a influir en los resultados. En el caso de El 5 de Talleres se nota mucho ese amor hacia las personas que aparecen delante de cámara. ¿Qué es lo que más disfrutaste de todo el proceso de realización? ¿Estás satisfecho con la película?

El rodaje fue lo que más disfrute por lejos. Por momentos éramos un montón de personas y creo que siempre hubo una gran atmósfera. Me encantaba también ver la interacción de Esteban y Juli con la gente de allí  detrás de cámara y el apoyo de mis amigos, muchos actuaron, y de la gente del club y de Escalada. Estoy contento con la peli. Le tengo un gran cariño, como siempre hay pequeñas cosas que cambiaria aquí y allí, pero ya está.

La película combina datos biográficos de la realidad (la dinámica real de pareja entre Esteban Lamothe y Julieta Zylberberg, el chiste de Patón sobre estudiar Nutrición, el Club Talleres, etc) con la ficción de una forma muy orgánica y divertida. ¿Era algo que estaba claro desde el comienzo del proyecto o fue surgiendo a medida que se avanzaba?

Eso surgió el mismo momento en que decidí utilizar los rasgos externos del Patón de verdad: nombre, profesión, etc, y mezclarlo con cosas que me han sucedido a mí. Toda la secuencia del secundario es autobiográfica. Me gusta conbinar las dos cosas y me salen naturalmente. Igual, son cosas que se van sumando por grado: no me imaginaba que la pareja de la peli iba a ser interpretada por una pareja en la vida real; sabía que necesitaba eso pero creía que era imposible encontrar una pareja que me fascinen como actúen ambos, pero aparecieron Julieta y Esteban y sabía que iban a estar perfectos. Son dos grandes actores y a su vez tienen un timing genial para el humor. No hay muchos que reúnan ambas cualidades.

El 5 de Talleres tiene algo en su registro docu-ficcional y en su construcción de personajes tan reales como queribles que me recuerda a películas como Masterplan de Diego y Pablo Levy y Villegas de Gonzalo Tobal. También un poco al Nuevo Cine Cordobés (por ejemplo, a Tres D de Rosendo Ruiz). Las primeras dos son películas muy masculinas, por otro lado, aunque no sean futboleras…

Pa, conozco de nombre a las tres, pero no pude ver ninguna. Acá en Uruguay, aunque estamos al lado, la mayoría de las veces es muy difícil acceder a pelis independientes argentinas. Salvo por Cinemateca.

Pasaron cinco años entre Gigante y El 5 de Talleres, ¿estuviste involucrado en otros proyectos durante ese lapso?

Sí, estuve haciendo de gorila en un programa de tv en Uruguay. “Reporte Descomunal” se llamaba. También anduve en algunos proyectos de largo, que o no cuajaron o no supe cómo llevarlos adelante o me aburrieron después de un desbordante entusiasmo inicial.

¿Cómo ves el panorama actual en cuanto a las posibles futuras co-producciones entre Uruguay y Argentina? ¿Y el cine actual de cada país?

Uruguay y Argentina colaboran todo el tiempo. Hay muchas coproducciones dando vueltas. Es natural y va a seguir sucediendo. Al cine de Argentina lo veo muy bien: hay muchos directores diferentes y buenos, algunos de ellos muy buenos. El cine de Uruguay logró continuidad de producción, que no es algo menor, y por lo menos se hacen unas quince películas por año entre ficción y documentales de las cuales siempre hay tres o cuatro muy buenas. Igual, como dijo un productor uruguayo: Argentina es Disneylandia. Porque es mucho mas fácil hacer cine allí gracias a la Ley de Cine. En Uruguay hay que remarla bastante.

¿Estás trabajando en algún proyecto actualmente?

Estoy con dos cosas, ambas en Uruguay. Una de ellas la vamos a filmar en marzo del proximo año, es una peli chiquita con un equipo reducido. La otra ya la empecé a filmar, me va a llevar dos años más o menos y allí somos un equipo de dos: un fotógrafo y yo en sonido.

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Una respuesta

  1. Carucha Nadal

    Este flaco es un capo!

    marzo 10, 2015 en 8:06 pm

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