Dossier Godard – Que se salve quien pueda (la vida)

Dossier Godard - Que se salve quien pueda (la vida) - c i n e m a r a m aQue se salve quien pueda (la vida) (Sauve qui peut (la vie) – Francia, Austria, R.F.A, Suiza – 1987)

Dirección: Jean-Luc Godard
Guión: Anne-Marie Miéville, Jean-Claude Carriere
Intérpretes: Isabelle Huppert, Jacques Dutronc, Nathalie Baye

por Aníbal Perotti

La imagen elástica. Godard se pone en cuestión. En el comienzo de la película, la descomposición del movimiento de una bicicleta desafía la verdad a veinticuatro fotogramas por segundo. Las imágenes brotan con fuerza rítmica, ganan velocidad y se detienen para ver más allá. El plano y el fotograma se funden. La singular partitura del espacio-tiempo provoca una sensación de discontinuidad, el movimiento responde a un montaje mental. La imagen se detiene en el intervalo de las fricciones corporales, el bosque deviene un violento cuadro abstracto, la foto fija revela lo que no podemos ver en movimiento. El renacimiento de la imagen descubre otros gestos que pueden volver a unirse en una nueva ficción.

Una escena larga, audaz y muy elaborada iguala a la prostitución con las relaciones de poder (y con la puesta en escena cinematográfica). El patrón (el director) organiza una cadena sexual entre dos putas y uno de sus empleados. El rico dirige la escena, indica a los otros dónde deben colocarse e incluso lo que tienen que decir. Finalmente, hacen una toma. Podemos adivinar a Godard divirtiéndose detrás de cámara. El que paga da las órdenes: las prostitutas y los empleados reciben el mismo trato. El poder del cineasta equipara a los actores con las putas. La prostitución como resumen de todas las relaciones sociales.

Paul se reúne todos los meses en un restaurante con su ex-esposa y su hija Cécile. Godard encuadra el plano sobre el hombro de Paul para filmar a Cécile: su mirada opaca, el movimiento de sus ojos, sus labios. La cámara permanece fija, capta signos imperceptibles, intenta descifrar el enigma. La cámara se planta como el caballete de los impresionistas delante de un árbol.

Godard descubre el paisaje: filma las plantas, el agua del lago y la luz cambiante con el placer del pintor. Las pruebas, las rectificaciones y el riesgo forman parte de la película. Las dudas y las sorpresas se perciben, el descubrimiento queda registrado. Godard comparte el hallazgo. El magnífico uso manual de la cámara lenta genera escenas nunca vistas: un cuerpo se inclina sobre otro para abrazarlo o agredirlo, con gestos de violencia y ternura, de amor y amenaza que no hubiesen sido legibles a velocidad normal. El video es una forma de respirar en imágenes, de sacar las cosas a la luz, de ver los hilos, los pliegues y los retoques, de volver sobre los pasos de lo conocido hasta convertirlo en extraño.

Dossier Godard - Que se salve quien pueda (la vida) - c i n e m a r a m a

 

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Una respuesta

  1. Vecky

    Es una que no vi, pero no se donde se puede encontrar en la Web

    diciembre 21, 2014 en 3:22 pm

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