Damon Albarn en el gran Rex

Damon Albarn en el gran Rex - c i n e m a r a m aFecha: 7 de octubre de 2014
Lugar: Gran Rex

por Patricio Durán

Vino Damon Albarn a la Argentina por segundo año consecutivo. Hace casi doce meses fue junto a Blur, la banda que representa una época y un género: los 90 y el britpop, respectivamente. Aquel show fue un repaso de la carrera de un grupo prácticamente inactivo: desde sus prometedores comienzos, su consagración y su evolución hacia una propuesta más experimental. Y todo lo lograron en diez años. Después de esto, Blur quedó estacionado en esa década, más allá de un disco sin Graham Coxon (Think Tank, 2003), algunas presentaciones en vivo y un par de canciones sueltas (“Under the Westway” y “The Puritan”, grabadas en su reunión del 2012).

Pero Albarn no se quedó quieto, continuó con sus muchos proyectos e incursionó en una gran variedad de géneros. Trasciende a su vieja banda, es mucho más que “el cantante de Blur”. Este año editó Everyday Robots, su primer disco solista propiamente dicho, aunque con su nombre ya habían aparecido Democrazy (una serie de demos con sonido low-fi) y Dr. Dee (una opera-rock sobre la vida de John Dee, un científico y consejero de la reina Elizabeth I). En su nuevo trabajo aparece la faceta más íntima de Albarn, canciones melancólicas y casi siempre acústicas. El show del Gran Rex se basó en este disco (que interpretó en su totalidad, solo faltó “The Selfish Giant”), pero gracias a la banda que lo acompaña muchas de las canciones ganaron fuerza, y esto quedó claro de entrada cuando abrió con versiones potentes de “Lonely Press Play” y “Everyday Robots”. En esta última pudimos apreciar la ironía de Damon cantando sobre la gente ensimismada en sus teléfonos mientras muchos sostenían sus aparatos y miraban el show a través de una pequeña pantalla. Aunque después, gracias a los teléfonos, le despejaron la duda de cuándo había empezado el carnaval del que habla en la canción “You and me”. Ese comienzo demoledor siguió con tres canciones de Gorillaz y una de The Good, The Bad and The Queen.

En un gesto que muestra a Damon activo, viviendo el presente y sin necesidad de recurrir a sus éxitos, Blur fue el gran ausente del repertorio. Apenas un lado B, “All Your Life”,  y una versión solo de piano y trompeta de “End of a Century”. Se lucieron, en cambio, sus canciones nuevas, “Photographs (You Are Taking Now)”, “The History of a Cheating Heart” (que sonó desoladora y la interpretó sentado sobre el piano “para darle intimidad”) y la preciosa “Hollow Ponds”. Hubo lugar para una pequeña sorpresa, la casi desconocida “Poison” –que incluyó porque alguien se la pidió– un tema de Rocket Juice and the Moon, la banda que armó hace un par de años con el bajista Flea.

Llegó el turno de “Clint Eastwood”, la más celebrada, la que todos bailaron, cantaron y rapearon, y para el final subió un coro al escenario y sonaron las dos canciones más upbeat de su disco solista, la divertida “Mr. Tembo” y la solemne “Heavy Seas of Love”.

Se despidió Damon, pero nos dejó uno de los mejores conciertos del 2014 y esperemos que continúe con la sana costumbre de venir todos los años.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s