BAFICI 2014 – Bunny and the Bull

BAFICI 2014 - Bunny and the Bull - c i n e m a r a m aBunny and the Bull (Gran Bretaña – 2009)

Dirección: Paul King
Guión: Paul King
Intépretes: Edward Hogg, Simon Farnaby, Verónica Echequi.

por David Obarrio

Los ingleses no tienen gracia pero tienen acento. Alguien se encargó de definir esta simpática película diciendo que se trataba de algo así como “una road-movie adentro de un departamento”. Suena raro, pero puede ser. Vamos a darle el beneficio de la duda. Entre otras cosas que hacen los ingleses, están las de soñar e inventar. Desde la sordidez lisérgica de los mamarrachos de Terry Giliam, pareciera que el cine inglés, cuando no es progresista –por lo tanto, un poco feo, un poco chato, un poco solemne, incluso un poco cursi– se dedica a soñar (con drogas o sin ellas) y a inventar cosas. Artilugios, máquinas, mecanismos, un mundo en los pliegues del mundo, tortuosas fantasías distópicas surgidas de la mente atormentada de un personaje que sueña (o tiene pesadillas) e imagina cosas. El protagonista de esta película es un joven extraviado, un marginal encerrado entre las cuatro paredes de su departamento. Un animalito que sueña. Un poco como Martín en Medianeras pero más extremo, más improductivo, más indefenso. Además luce un tanto asexuado (aunque tal vez sea timidez), fuera de foco y paranoico. También toma pastillas, y siempre tiene a mano la herramienta justa que lo saque de apuro en cualquier eventualidad que pueda presentársele en el “mundo exterior”. Su especialidad (variante inglesa) es preparar tragos. La película se estructura como un largo flashback que remite la acción a un año atrás, con motivo de una excursión que este ser perdido emprendió arrastrado por su amigo Bunny. Este Bunny (veremos si se trata de una figura imaginaria o no) resulta ser su contracara. Bonachón, extrovertido, angurriento y erotómano, Bunny se convertirá en protagonista hacia el final del relato cuando, una vez llegados a España de la mano de una mesera de ese país que conocen en el camino, va a obsesionarse con la idea de lidiar un toro hecho de alambre. En principio la película hace gala de una comicidad poco refinada, hecha de caídas, morisquetas y corridas. Pero como prácticamente todos los exteriores son dibujos de trazos toscos, maquetas y animación de técnicas diversas por donde se mueven los actores, el humor se nutre progresivamente también de lo anómalo, de lo extraño y de lo sorpresivo que aporta el diseño de puesta en escena. El evidente énfasis de los personajes por parecer graciosos resulta más bien intolerable al principio, pasable después y adorable luego. Lo que se dice un milagro de la duración. La comicidad inglesa, esa cosa hecha de picardía, de disrupción y de alusiones lunares, queda a buen resguardo. Poco timing y mucho nonsense. El inglés que hablan en Inglaterra, al revés del americano, no parece diseñado para la comedia pero tiene, al mismo tiempo, una música que termina siendo graciosa aunque a priori la situación no lo sea del todo. Esta pequeña película, de presupuesto bajo y ambiciones medianas, podría ser un episodio largo de alguna serie de televisión inglesa en la que el universo se presenta plagado de eventos desquiciados. Su protagonista no tiene un espejo mágico pero pasa de un mundo a otro a través de un armario. La Alicia de Carroll, esa figura tutelar, nunca parece estar demasiado lejos.

BAFICI 2014 - Bunny and the Bull - c i n e m a r a m a

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s