Madagascar 3: Los fugitivos (Madagascar 3: Europe`s Most Wanted)

Año: 2012
Origen: Estados Unidos
Dirección: Eric Darnell, Tom Mcgrath, Conrad Vernon
Guión: Eric Darnell, Noah Baumbach
Voces originales: Ben Stiller, Chris Rock, David Schwimmer, Jada Pinkett Smith, Bryan Cranston
Edición: Nick Fletcher
Música: Hans Zimmer
Duración: 93 minutos

por Diego Maté

Canción animal. Como los peces de El Espantatiburones o los guerreros de Kung-Fu Panda, los personajes de Madagascar 3: Los fugitivos son estereotipos metidos a presión en cuerpos de animales. Alex, Marty, Gloria y Melman, el cuarteto protagónico, se comportan como humanos y muy rara vez lo hacen como animales. Es lo que tienen las películas de Dreamworks: nunca terminan de jugar del todo con los materiales con los que cuentan, siempre tienen que humanizar y sacar de contexto. Alex es un león pero en toda Madagascar 3 no realiza una sola acción de león; eso sí, es capaz de idear (aunque después le salga mal) una misión en el casino de Montecarlo a la manera de un caper film, o de aprender trapecio y hasta de inventar un estilo nuevo para ejecutarlo. Uno no les pide a los personajes que sean como los pingüinos de Happy Feet (que bailan pero continúan siendo rigurosamente pingüinos) o la mayoría de las criaturas de Pixar, pero es inevitable preguntarse el por qué de la elección de animales para contar una historia que prácticamente no habla de ellos. Quizás la premisa haya tenido más sentido en la primer película, y un poco todavía en la segunda (un grupo de animales salvajes que viajaba a África y no se adaptaba ni por asomo a su ambiente natural; era un buen chiste eso), pero la tercera deja ver una total falta de interés por explorar las posibilidades de la animalidad y, claro, de respetar sus límites.

En este sentido, otro problema es la plasticidad absoluta que los directores profesan como credo último. Los personajes pueden hacer, físicamente hablando, lo que quieran; no hay demasiadas reglas para seguir, y entonces en Madagascar 3 se puede ver una cebra que vuela y flota sobre el aire, un león y una leona que hacen trapecio, un tigre que lanza cuchillos o unos pingüinos-soldados-de-elite-medio-violentos-y-fachos (siguen siendo lo mejor de la serie, lejos). Sobre todo, se dedican a cantar, bailar y hacer coreografías: a todo eso se le dispensa una buena cantidad de escenas, a reforzar el costado musical del relato y los personajes. Así, los protagonistas no solo no son animales sino que, además, pueden ser (y hacer) cualquier cosa. Y de eso depende, en buena medida, el slapstick un poco torpe, gratuito y siempre acelerado que signa todo el relato, como pasa en casi cualquier película de Dreamworks; depende, decía, de esa elasticidad y tirantez máximas que son capaces de soportar los cuerpos en el cine dreamworksiano. El número del tigre Vitaly (en el que atraviesa un anillo en llamas pequeñísimo) o, mejor, el acto multitudinario del circo, son buenos ejemplos de esa total maleabilidad y ausencia de restricciones que termina generando un espacio y una narración sin verdadera tensión: donde no hay reglas tampoco puede haber peligros reales.

Sin tener muy presentes las películas anteriores, se puede notar cómo Madagascar 3 exhibe los síntomas de un malestar (narrar una historia con animales que no lo son) con la inclusión de dos personajes que, no por nada, son de lo mejor y más cómico de la película. Uno es el de la osa; una osa hecha y derecha, con cuerpo, actitudes y gestos de oso. Encima es bastante fea, babea y no habla. Sus apariciones construyen un humor que apuesta, esta vez sí, al trabajo con el cuerpo y con el hecho de ser animal. El otro personaje es el de la encargada de seguridad DuBois que, a diferencia de los protagonistas y sus amigos, hace cosas como detectar olores, seguir huellas o caminar sigilosa con la panza pegada al piso. DuBois es otro de los aciertos de la tercera entrega: además de implacable, ella es una mujer un poco desagradable que actúa, literalmente, a lo bestia (no es casual que sea DuBois la que termine encerrada en la jaula de Alex).

Madagascar 3 no viene a sumar demasiado al universo de las películas anteriores: en ese mundo siguen habitando los mismos animales que se comportan como gente y el humor continúa siendo el paródico y de slapstick repetitivo que abunda en el cine de Dreamworks. Como siempre, los pingüinos soldados hacen desmanes memorables y uno quisiera que salgan en todas las escenas.

About these ads

6 respuestas

  1. Casualmente eso es lo que hace diferente a estas películas delas de la idolatrada Pixar de este critico y por eso gustan mucho. Esta película al igual que sus precesoras son muy buenas. Gracias Dreamworks por hacer películas diferentes a las de otros estudios.

    junio 12, 2012 en 8:20 pm

  2. ESA PELICULA ESTUVO BUENISIMA Y ME ENCANTO CUANDO JULIEN APARACIA EN EL AGUA Y DICE EBRYBARINECSTAR Y CUANDO MARTY DICE DIABITYABITYABYDUBADA

    julio 7, 2012 en 5:59 pm

  3. Pingback: Madagascar 3, ¿en apoyo a los circos con animales? « Relatos Caninos

  4. yaneth

    muy chebre la pelicula siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

    octubre 5, 2012 en 9:32 pm

    • yaneth

      siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii es verdad

      octubre 5, 2012 en 9:32 pm

  5. shirel

    cuales son los ambientes naturales en los que transcurre la pelicula???? por favorrr urguenteee

    junio 20, 2013 en 6:50 pm

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 228 seguidores