El cisne negro (The Black Swan)
Año: 2010
Origen: Estados Unidos
Dirección: Darren Aronofsky
Guión: Mark Heyman, Andres Heinz
Intérpretes: Natalie Portman, Mila Kunis, Vincent Cassel, Barbara Hershey, Winona Ryder
Fotografía: Matthew Libatique
Edición: Andrew Weisblum
Música: Clint Mansell
Duración: 108 minutos
por Laura Gehl
Es tuyo Natalie. La solemnidad de El cisne negro está presente en lo primigenio de su planteo. Aronofsky toma una de las dos piezas de ballet más trilladas, aburridas y convencionales del mundo como El lago de los cisnes (la otra es El cascanueces, también de Tchaikovsky). A partir de esa premisa, el director construye un relato solemne y pretencioso, presumidamente disfrazado de audaz que no hace otra cosa que echar mano al psicologismo más llano y torpe, y como si fuera poco, sobreexplicado, no vaya a ser cosa que alguno por ahí no lo entienda.
Aun así, es justo reconocer que, en un primer momento, la película es interesante. Coquetea con el terror y el misterio y cuestiona al espectador. Intriga. Pero los hilos se le notan demasiado rápido. Nina, una fría y perfecta bailarina, se rompe el lomo para ser elegida como la nueva figura del New York Ballet, para eso tiene que conseguir el doble papel de cisne negro y de cisne blanco en una nueva puesta en escena de la obra que apela al desdoblamiento. Es decir, ella sería un cisne blanco ideal: frágil, etéreo, con un aire trágico en su mirada y en sus movimientos. Pero no logra “sacar” al cisne negro: sexual, seductor, vibrante, malvado. Por supuesto, las audiciones son frente a un coreógrafo francés que es un compendio de estereotipos. La competencia entre las bailarinas no se queda atrás. Nina obtiene el rol, claro está, y se hace carne y vida sobre su obsesiva persona.
Esta escisión que tiene que operar en Nina para llevar adelante el personaje es lo que se mencionaba como atractivo del comienzo (junto con los planos cerrados sobre Portman). Pero el otro gran problema es que se abusa del recurso para marcar la descomposición de ella: Nina se cruza con su doble imagen –por decirlo de manera simplificada– dos millones de veces y así la modalidad se torna torpe y el posible misterio se vuelve inestabilidad mental de manual. Nina es el cisne blanco, entonces durante toda la película viste de colores claros, simplificando aún más el ya bastante obvio significado. Por supuesto, su doble está de riguroso negro y actitud desafiante. Y así sigue, el tenor opositivo ramplón se utiliza para todo, para con su entorno, sus colegas, la relación con su madre (obsesiva y patológica). Todo es llevado, precisamente, al blanco o negro de esa bendita pieza de ballet. Y no parece consecuencia en el planteo escénico, sino una palmaria forma de simular sofisticación.
El colmo de la sobreexplicación barata viene de la mano de la frase “Vos sos tu única enemiga” (dicha varias veces de distinta forma), con lo cual lo que viene detrás es solo puesta en imagen de ese sentido explícito. En el proceso, Aronofsky juega un poco a la sordidez y a la lesión corporal que tanto aparentan gustarle, sin aportar mayor sustancia que puro exhibicionismo de refuerzo. El cisne negro no es otra cosa que una película maniquea y snob, simple y torpe pero con aires de importancia que le quedan demasiado grandes. La idea de Aronofsky de “continuación” de El luchador solo parece darse en el hecho de destacar a sus protagonistas, más allá incluso de sus propios cuerpos. Es Natalie Portman y nada más.

No podria estar mas de acuerdo con la critica de esta peli, pretenciosa,llena de lugares comunes etc. Y Portman q suele gustarme pero aqui dan ganas se estrelle de una vez.
Ah y por favor no puedo mas verla llorar!
La extraño en aquel personaje de “My blackberry nights”.
febrero 24, 2011 a las 3:09 am
Me rompe las pelotas lo repetitiva que es la película. Nunca pensé que iba a decirlo, pero al final estaba harto de ver la cara de Natalie Portman. Todo el tiempo lagrimeando y tragando mocos, y teniendo las mismas alucinaciones, una y otra vez. ¡Nena, pará de sufrir!
febrero 24, 2011 a las 8:42 am
A pesar de la animadversión general que advierto contra esta película , a mí me gustó más que Biutiful, que El Discurso del Rey y que Red social. Me parece muy oportuno y apropiado el recurso de las apariciones surrealistas , la sangre, el sexo, etc. Están al servicio de la trama que describe la alienación y el autoboicot que el personaje martirizado e hiperexigido que encarna Natalie Portman experimenta . El lago de los cisnes sirve a la perfección para describir la esquizofrenia que parece padecer con sus alucinaciones y desdoblamientos.La de la película es una historia particular, coherente, con un conflicto bien determinado , un nudo y un desenlace previsible aunque sorprendente . Hay mucho sobre el sufrimiento de las bailarinas pero no deja de ser una historia particular que no pretende generalizar. Las escenas de ballet son pobres, poco virtuosas, la version que se ejecuta de la famosa obra no es novedosa como promete la pelicula y Natalie Portman hace bien su papel de actriz , como bailarina esperaba más . Los demás bailarines, mediocres.
febrero 27, 2011 a las 2:04 am
No hablan mas que de la historia?? que pasa sobre los aspectos tecnicos de la pelicula?? fotografia, soundtrack, etc… en primer lugar, es inapropiado decir esquizofrenia ya que esta tiene tales caracteristicas como comportamiento catatonico, desorganizacion, disfunciones laborales, etc… (tales caracteristicas que no presenta el personaje ya que es organizada y compulsiva, otro tipo de desorden de personalidad, que realmente, no se puede establecer con claridad, no todo alucinacion es esquizofrenia, en ese caso, seria mas apropiado decir que es un trastorno de personalidad debido a la presion, recuerden cuando comienzan los problemas) decir que esta sobreexplicada? en un aspecto psicologico, debo decirles que no… incluso, puede hablar de la transformacion del bien hacia el mal, si lo ven de un punto de vista filosofico….
Sobre que el tema se desarrolle en la obra del “el lago de los cisnes” no me parece tan trillado…la neta, mientras menos sepan sobre una categoria, mas trillado se les hara la historia, debido a que solo estan familiarizados con esta y conocen pocas historias y siempre que escuchan danza asocian dichas obras, sin ofender, simplemente a veces suele ser asi (no digo que este sea el caso) pero hay que reconocer ciertas cosas, cosa que muchos criticos no toman en cuenta….
En cuanto a los personajes si concuerdo que estan un poco estereotipados…
ademas, podria decirse que el objetivo de la pelicula esta dirijida explicitamente a la descripcion de las trastornos cognocitivos o relacionados sobre el personaje principal, por supuesto, que la pelicula debe de estar girando enteramente en este personaje, ya que, de por si, te proporciona datos debiles en algunos aspectos… no trata de danza, ni de la obra del lago de los cisnes… si no sobre el contexto enteramente cognitivo-emocional (dentro de esta definicion podria entrar las alucinaciones, presion, ira, y todo los aspectos que el personaje pasa)…
y por ultimo, varias peliculas, muchisimas, han sido catalogadas de pretenciosas como la odisea espacial por ejemplo, curioso, si lees el libro no te parece pretencioso y de esa forma la pelicula es bastante entendible ;)…
ya que no les guste la pelicula… es otro rollo…
marzo 16, 2011 a las 7:30 pm
Hola, concuerdo con algunos puntos dentro de esta critica, solo para mencionar uno, estoy de acuerdo con el hecho de que se sobre explotan algunos clichés como el perfil de los personajes. Mas sin embargo la forma en la que el critico solo toma los elementos superficiales de la trama, banda sonora y algunos otros elementos básicos de la película, son inadecuados para una critica objetiva, ya que deja de lado la psicología y algunos otros elementos que le dan a la película bases mas grande para crear una critica objetiva. Cabe también señalar que la redacción, que aparte de ostentosa, no brinda sustento a su tesis inicial del critico.
marzo 16, 2011 a las 8:36 pm
No soy objetiva, no soy psicóloga (Dior no lo permita) y esto no es una tesis.
Ah, de los “aspectos técnicos” se encargan Martínez y Mingheti y la banda sonora es previsible y olvidable.
Saludos.
marzo 17, 2011 a las 10:28 am
Edgardo, no creo que la crítica se proponga ser objetiva. Me parece que siempre hay una valoración personal. Saludos.
marzo 17, 2011 a las 8:27 am
Si fuera objetiva, sería mas bien algo como una reseña. Una crítica debe partir desde una apreciación personal y por lo tanto subjetiva. Incluso dentro de lo técnico hay preferencias y opiniones muy variadas.
noviembre 26, 2011 a las 1:18 am