Papá por accidente (The Switch)
Año: 2010
Origen: Estados Unidos
Dirección: Josh Gordon, Will Speck
Guión: Allan Loeb
Intérpretes: Jason Bateman, Jennifer Aniston, Jeff Goldblum, Juliette Lewis
Fotografía: Jess Hall
Edición: John Axelrad
Música: Alex Wurman
Duración: 101 minutos
por Laura Gehl
Se supone que el crítico –los que aspiramos a serlo–, a la hora de sentarse a juzgar una obra debe escribir un texto argumentativo –con mucho, o poco, de literario– y fundamentar cabalmente su hipótesis, en nuestro caso: tal película es buena o tal película es mala, con sus variantes, claro. Se supone. Se supone también que el crítico mira muchas, muchísimas películas para tener un corpus lo más amplio posible, y por eso además lee como un condenado acerca de cualquier cosa, porque el crítico debe ser ante todo curioso. Debe contar con muchas herramientas. Pero, aunque por momentos no parezca, el crítico es una persona, y a veces el capricho, el gusto, la subjetividad pura se entrometen en el camino de la argumentación, y uno, que aspira a ser ése crítico, se encuentra diciendo: “No está mal”; “No me termina de convencer”. En ocasiones, una película un sábado a la tarde en julio no es la misma que la de un lunes de marzo a la mañana. Y ahí, quizá, nos encontramos “flojos de papeles” para argumentar a favor o en contra de una película.
The Switch (como demasiadas otras veces no voy a dignificar el titulejo local) me deja floja de papeles. No sé si es mi reloj biológico que hizo migas con el del personaje de Aniston, si fueron mis hormonas que andan como locas, si fue Jason Bateman que me vende cualquier cosa o si fue el jueves a la tarde, pero a mí esta película me gustó mucho. The Switch es previsible y no nos cuenta nada nuevo: Kassie es una mujer que araña los cuarenta y tiene deseos de ser madre, pero como no está dispuesta a esperar al “hombre indicado” –como si tal cosa existiera–, decide recurrir a un donante (como en la película esa con Jennifer López, pareciera que para actuar de inseminada artificialmente hay que llamarse Jennifer). Kassie tiene un mejor amigo, Wally, un pesimista, un neurótico, un Seinfeld, un Larry David, ese amigo necesario que te baja a la realidad de un hondazo. En una noche de borrachera, en plena “fiesta de inseminación”, Wally tira “sin querer” el semen del donante y lo reemplaza por el suyo, de lo que se olvida por años. Kassie se muda de Nueva York a su ciudad natal para tener a su hijo y vuelve a los siete años (un prolijo cartel establece el tiempo) con un mocosito llamado Sebastian que es igual a Wally, neurótico, oscuro y de ojitos tristes. Como verán, la trama no es mucho más que una sucesión de lugares comunes. Pero a mí esta película me gustó mucho.
Es que por otro lado Bateman y Aniston funcionan muy bien juntos; los diálogos, sin ser brillantes, tienen rapidez y un buen timing; los personajes secundarios, si bien están algo desaprovechados, aportan gracia y suman en el momento en el que la película oscila hacia la comedia (nunca se define del todo entre la comedia y el drama); el nenito es la mar de encantador (o tal vez sigan siendo mis hormonas) y está una cinematográfica Nueva York de fondo. Y no tengo mucho más para agregar, la película va remontando conforme pasan los minutos y hacia el final tiene un gran momento en el que no se explica nada y lo que pasa parece abrupto e irreal, pero es que en verdad ya no hay demasiado para decir ni mostrar y la película se hace cargo de su condición de “comedia romántica” sin más trámite. Es cierto que se borra un poco con el codo la personalidad de Wally en función de un cierre familiero, pero por ahí queda un portarretrato que nos dice que quizá no tanto. Y no puedo defender más que con estos flojos papeles a The Switch, no es una gran película, quizá en unos meses ni siquiera sea buena. Pero a mí me gustó mucho.

Laura, a veces pareciera ser que los que tenemos alma de crítico (aunque no escribamos en ningún lado) tuvieramos un complejo de culpa que nos lleva a tratar de justificar (tal vez por cuestiones totalmente personales) que nos haya gustado una película que a priori, pensabamos en que iba a ser mala, o que un critico “serio” debería decir que es mala. No hay necesidad. Es verdad que muchas veces influyen cuestiones como el estado de ánimo, el momento personal, si tuviste un buen día o no, en la recepción que tenemos de una película. No creo, por eso mismo, que haya necesidad de justificar nada. A vos la película te gustó, y listo, no hace falta esa especie de “culpa” justificatoria, y te lo digo con toda la onda. Yo vi Jackass 3D y me hizo reir como ninguna otra película que haya visto en cine. Para muchos eso no es cine. Allá ellos. Liberémonos de nuestra propia consciencia de crítico “serio” que siente culpa. Espero haberme sabido explicar. Si te gustó a pesar de todos los preconceptos, muy bien, mayor motivo para defender la película, que yo, por otra parte no vi, justamente por esos preconceptos que, evidentemente, me hacen pensar que deber ser otra película igual a las miles de comedias románticas sosas que se estrenan todos los jueves. Tal vez me esté perdiendo una gran película, o una buena película (que ya es mucho), y no lo sabré, porque de todas maneras dudo que vaya a verla.
Así de contradictorios somos….
Saludos!
noviembre 18, 2010 a las 3:59 pm
Bazman: sí, estoy de acuerdo con vos. Pero mi planteo apunta a poder justificar la película y no tanto a nosotros. Podemos amar películas malas, y odiar supuestas obras maestras.
Éste sería el caso, The Switch realmente no es muy buena, y a mí me gustó mucho, pero tampoco quería argumentar en contra y adversarle mi gusto.
En fin, que sí, que somos contradictorios.
Saludos.
noviembre 19, 2010 a las 8:50 am
The switch es una película buena, tirando a bastante buena.
noviembre 21, 2010 a las 3:14 pm
Adhiero al comentario de Marina. Es más, me atrevo a decir que es una de las (o quizá LA) sorpresas del año (leasé película-por-la-que-nadie apuesta-pero-al-final-está-bastante-bien). ¿Estamos ante la Marley y yo de 2010?. A propósito, me pareció muy inteligente -¿queda poco serio y “objetivo” decir emotivo?- la cuestión de los marcos. Quizá por esa inteligencia subterránea le fue tan mal en EEUU y acá la patearon doscientas veces desde agosto…
noviembre 23, 2010 a las 10:56 am
Bueno, veníamos bien hasta que la comparamos con la porquería esa del perro.
Cuando el nene le explica lo de los portarretratos y le regala uno a Bateman, lloré a moco tendido.
Es una película muy buena. Pero ¿es una buena película?
noviembre 24, 2010 a las 4:07 pm