El ave negra (Killshot)

El ave negra - Killshot - CinemaramaAño: 2008
Origen: Estados Unidos
Dirección: John Madden
Guión: Hossein Amini
Intérpretes: Diane Lane, Mickey Rourke, Thomas Jane, Joseph Gordon Levitt, Johnny Knoxville
Fotografía: Caleb Deschanel
Edición: Lisa Gunning, Mick Audsley
Música: Klaus Badelt
Duración: 94 minutos

por David Obarrio

El ave negra sería mejor si se llamara El pájaro negro. Ya que los responsables de la traducción local decidieron obviar el original inglés Killshot para cambiarlo por el apodo de uno de los personajes, podrían ya que estaban haber reparado en la belleza evidente de las esdrújulas, en su contundencia, en su dislocada musicalidad. Aparte, Blackbird es en la película el apodo tribal con el que llaman a Mickey Rourke, que resulta ser un killer peligrosísimo de origen indio, una especie de psicópata que se ha apartado de sus hermanos y que carga con el oprobio eterno de su comunidad. ¿Y alguien se imagina que a un indio norteamericano se lo llame “ave” en vez de “pájaro”? Ya sé, son cuestiones de la traducción, y allí todo se pierde. Pero no da. Sería como si a Sitting Bull se lo llamara Res Sosegada. Algo así. Un asesino a sueldo llamado Ave tampoco me parece pertinente.

Todo lleva a pensar que Rourke volvió a perder el tren después de El luchador, la película que lo devolvería al candelero. Brevemente. En realidad, mucho antes que le fuera otorgado ese protagónico, el tipo venía haciendo papelitos con alguna potencia aquí y allá desde hacía tiempo. Lo que se podía, tampoco le pidamos peras al olmo. Sin el extraño brillo de otros tiempos, no se lo veía tan mal. A fuerza de malhumor, de excesos, de luminosa degradación (¡lo vi por televisión boxear en lo de Tinelli!), de lucha consigo mismo, había conseguido forjarse una modesta leyenda made in Hollywood de ésas que tanto gustan. Bueno, mucha estampa legendaria pero si insistís en portarte mal no te dan un papel groso ni a palazos, faltaba más (a rehab o si no nada). Así, el hombre se vio convertido en un secundario más o menos lujoso al que se recurría cuando se quería inyectar en una película alguna clase de densidad extra, que oliera a peligro. Se trataba del peleador filósofo de La ley de la calle de Coppola, después de todo: un sobreviviente de ese tiempo cuando el cine americano parecía querer aspirar a otra cosa y tenía la potencia suficiente para acercarse a ese ideal. El presente de ese cine es mayormente el desteñido presente de Rourke.

Al principio de la película llamada El ave negra el personaje que responde al nombre de Blackbird tiene unos sueños horribles y se despierta con los timbrazos del teléfono. “Ya te dije que no hago más eso”, le dice a quien está del otro lado de la línea. Pero enseguida acepta lo que le encargan, qué otra cosa queda. Y de vuelta al ruedo. Al hombre lo convocan para trabajos sucios: es un mito, una leyenda viviente. Pero no lo quieren ver ni en figurita salvo para esporádicas, sangrientas apariciones. Va y despacha sin problemas a un tipo. Previamente, la víctima, que es un hombre entrado en años y a punto de emprender el viaje al más allá con una toalla como única vestimenta, le informa que antes preferiría vestirse, si no tiene inconvenientes. Es que no debe ser bueno estar en pelotas en un momento así de crucial. Blackbird ve el decoro del otro y consiente el pedido, la dignidad de la víctima irradia fugazmente al victimario. Poco después, Blackbird tiene más trabajo que hacer.

El ave negra es una película triste en su factura y en su tono. No hay chistes, algo raro en el cine mainstream actual, y todo parece teñido de una curiosa solemnidad. Los paisajes nevados le otorgan un correlato visual un poco automático de aflicción y soledad. El director John Madden (buenas tardes, mucho gusto) no podría ser más rutinario con la cámara y su película no despega en general del protocolo que se aplica al telefilm más elemental. Así y todo, además del desganado derrotero de este asesino sin hogar, hay en la película otra historia, aún por contar (uno se queda con las ganas y vislumbra otra película, una mejor). Es la del matrimonio formado por Diane Lane y Thomas Jane, que ya no viven juntos y esperan de un momento a otro que les salga el divorcio. Él va justo a verla al trabajo y se cruza mal con Blackbird, que está allí para matar al jefe de ella. Consigue evitar el asesinato pero él y su mujer se quedan grabados en la retinas del asesino, que empieza a hacerles la vida imposible a partir de allí. El personaje de Thomas Jane es un auténtico blue collar, un buenazo con la sonrisa triste que está loco por su mujer, lo que más le importa en la vida. Aunque no convivan medio se comportan como amigotes e incluso van de copas con unos ex compañeros del trabajo en la única escena verdaderamente cálida de la película (que recuerda a esos breves momentos de feliz confraternidad en la filmografía de Sean Penn como director). El tipo está dicharachero y sus amigos lo rodean de auténtico cariño. A la vuelta ella le dice sonriendo de un modo en el que el amor apenas se disimula: “Me parece que te conozco más cuando te veo interactuar con otros”. Sublime. Lástima que al rato vuelve el pesado de Blackbird.

El ave negra - Killshot - Cinemarama

About these ads

4 comentarios

  1. Estela

    Me gustó ese tono q señalás de paisajes nevados, de campera escocesa, de silencio y de hastío (agrego yo) con el que comienza el relato para contar el fin de la pareja entre Diane Lane y Thomas Jane. Si la peli contaba eso ganaba, pero gira para el lado del “conflicto” que aparece luego del frustrado asesinato y se vuelve caricatura con la actuación insoportable de Joseph Gordon Levitt, Rourke no me molesta, está ahí. Lo que falta es el guión y sí la cámara de Madden aburre, y mucho.
    Saludos gente!

    julio 15, 2009 en 11:36 am

  2. Sí, es que de verdad parece haber dos películas que se cruzan en El ave negra. Yo prefiero una de ellas, la que casi no tiene desarrollo, lamentablemente.
    Saludos.

    julio 15, 2009 en 11:52 am

  3. alcácer

    A Killshot la filmaron en el 2006, antes que El luchador. Así que Mickey todavía no tuvo oportunidad de arruinar su carrera otra vez.

    saludos.

    julio 17, 2009 en 10:39 pm

    • david

      Eso me pasa por informarme en IMDB, fuck.
      Gracias por la información.

      julio 18, 2009 en 7:43 pm

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 260 seguidores