Watchmen – Los vigilantes (Watchmen)
Publicado por Cinemarama en Marzo 6, 2009
Año: 2009
Origen: Gran Bretaña, Estados Unidos, Canadá
Dirección: Zack Snyder
Guión: David Hayter, Alex Tse
Intérpretes: Malin Akerman, Carla Gugino, Billy Crudup, Matthew Goode, Stephen McHattie
Fotografía: Larry Fong
Edición: William Hoy
Música: Tyler Bates
Duración: 163 minutos
por Ezequiel Villarino
Who watches the Watchmen? I. Zack Snyder es un director fiel: la remake de El amanecer de los muertos (film original de George Romero) y la transposición de 300 (basada en el cómic de Frank Miller) dan cuenta de lo dicho. Ahora, con la adaptación a la gran pantalla de esa obra maestra del noveno arte llamada Watchmen (aunque para quien escribe, la única obra maestra de Moore sigue siendo la novela gráfica The Killing Joke), toda posible contradicción, infidelidad o duda queda aniquilada (al menos hasta el desenlace). Snyder recrea con exactitud, plano a plano y discurso tras discurso, todo aquello que la obra de Moore y Gibbons narraba, sólo durante el cierre del film las cosas varían mínimamente, provocando que esa variación tenga un sentido más que relevante únicamente para todos aquellos que leyeron el cómic. Esa instancia puede provocar discusiones entre fans de Watchmen, pero de ninguna manera tal modificación afecta al espectador que no leyó la historieta; y aquí es importante saber separar las cosas, ya que de lo contrario el film debería contener una extensión babilónica en minutos para explicar aquello que se planteaba en el cómic. De esta forma, el denominado realizador “visionario” (aunque uno intuye que la visión de Snyder no es propia sino prestada y reformulada dentro del lenguaje del cine) y verdadero “smooth adaptator” de objetos culturales trascendentes y polémicos, vuelve a hacer lo que mejor sabe: provocar mediante el cine un claro homenaje, con altas dosis de respeto, sobre la obra base abordada.
II. Watchmen, cómic de doce números escrito por Alan Moore y dibujado por Dave Gibbons durante 1986 y 1987, encuentra en esa mano cinematográfica de Snyder una dinámica para nada rechazable: así, estos vigilantes que intentan recuperar su tiempo en otro tiempo, volviéndose a calzar el traje a pesar de la existencia de una ley que lo prohibe (sancionada por el reelegido Richard Nixon en 1977, quien dicho sea de paso goza de una aparatosa presencia y caracterización dentro del film), se despliegan en pantalla con estilo, un estilo que vuelve a aquel ya impuesto por el director en 300, pero con mayor ritmo y menor estatismo visual (nada más gélido que los backgrounds por donde se desplazaban a los gritos los espartanos). Esa rítmica se nutre nuevamente de la combinación del fast forward y el ralenti en las escenas de pelea, como sucede en los minutos iniciales que hacen del combate entre The Comedian y su asesino un decente despliegue de violencia y, por qué no, de movimientos coreográficos dignos de un film de artes marciales o acción made in hong kong: una especie de John Woo mezclado con Corey Yuen, por ejemplo. Escenas de este tipo se reiteran con facilidad, y estéticamente no defraudan (sobre todo porque Snyder no recae en el vicio del montaje acelerado) aunque algunas poses excedan todo cancherismo posible, en especial aquellas perpetradas por el “dúo dinámico” Silk Spectre II – Nite Owl II durante sus confrontaciones en las calles o en la cárcel.
III. Dejando de lado la pirotecnia visual con la que Snyder hace de los tiempos y velocidad de la imagen toda una puesta en escena en sí misma (recuerden el magnífico travelling lateral de 300 en el cual Leonidas dejaba en claro sus capacidades dentro del campo de batalla y cuya magnitud visual no volvería a repetirse jamás en el film), Watchmen – Los vigilantes goza de un elemento sobresaliente en varias escenas: el empleo de la música extradiegética. En muchas ocasiones, las canciones funcionan como disparador de un contrapunto audio-visual (vuelvo a un ejemplo ya mencionado, la pelea que inicia el film); en otras, por el contrario, refuerzan la imagen de manera perfecta, potenciando lo que se ve en pantalla. Por eso, en el film de Snyder existe un momento que deslumbra, hasta puede decirse que emociona: en la secuencia inicial de títulos el director recorre el pasado de estos vigilantes mientras utiliza un tema de Bob Dylan (quien también había sido citado por Moore en el cómic durante el cierre de dos de sus capítulos), convirtiéndose en una especie de montaje americano que resume años y sucesos históricos en pocos minutos. Allí, por ejemplo, se observa la rendición de Japón ante el gobierno de Estados Unidos en los cuarenta mientras uno de los Minutemen (antecesores de los Watchmen), la transgresora Silhouette, besa a una mujer; se ve al sorprendente asesino de Kennedy perpetrar su misión; a un Rorschach niño; a un Andy Warhol que retrata a Nite Owl II a puro pop art, como si de Marilyn se tratase; y así hasta llegar a mostrarnos el destino de cada uno de los Minutemen. Esa secuencia, con brillo propio e incomparable con las restantes, se suma a otras que de ninguna manera podrían considerarse como videocliperas. Todas son cinematográficas, más allá de su notoria estilización: como la escena en que Nite Owl II y Silk Spectre II vuelven a sentirse vivos en pleno acto sexual (Snyder elige musicalizar la escena con “Aleluya”, nada más exacto y divertido para tamaña catarsis, y nada más alejado del solemne y publicitario coito de 300). Más adelante Snyder hará lo mismo para referirse al triunfo de los Estados unidos en la guerra de Vietnam, una especie de “what if” o “qué hubiese sucedido si” (o sea, lo que es Watchmen en sí), en donde el único superhéroe con todas las letras, me refiero al Dr. Manhattan, esa especie de Dios parido desde la ciencia, hace que el país del norte gane la batalla.
IV. Se puede decir que Snyder es un director moderno en términos cinematográficos, pero esa manera moderna de hacer cine, en este caso, no se convierte en una especie de ofensa a la obra original, sino que potencia toda cinemática en pos de una dinámica más que aceptable dentro de un género a veces injustamente bastardeado como el del comic to film. Pero si de ofendidos se trata, el mayor afectado no es otro que el padre de la criatura original, del cómic, me refiero a Alan Moore (hombre que ya había despotricado contra V de Venganza cuando tuvo oportunidad de hacerlo). El escritor, virtuoso creador aunque gruñón y fundamentalista, siempre argumentó que cada medio desde su concepción debe ser irrepetible y único (en pocas palabras, para Moore no hay adaptación que valga). Y en una reciente entrevista, se quejó del diseño de vestuario de los personajes del film de Snyder. Lo interesante del caso es que los trajes de los vigilantes en el film son una copia exacta de aquellos que desfilaban por las viñetas ilustradas por Gibbons, lo que me hace suponer que Moore ve fantasmas donde no los hay. Quizás por eso al preguntarme “¿who watchs the Watchmen?” puedo imaginar a una única persona negándose a verlos: Alan Moore. El resto, fans del cómic y espectadores, pueden sentirse tranquilos: Watchmen – Los vigilantes no es una mala película, sino todo lo contrario, un film dinámico e interesante llevado a cabo por un realizador al que no le tembló el pulso a la hora de trasladar a la gran pantalla tamaña obra de culto.

Watchmen: Primeras Críticas | Nuestros comics escribió
[...] Otra más, a cargo de Cinerama [...]
alcácer escribió
Solo voy a decir dos cosas: más allá de que a Moore le chifle, los trajes de Nite Owl y Ozymandias son muy diferentes a los del comic y El Comediante perdió su máscara estilo S&M en la adaptación.
Lo segundo, otra cosa que se perdió -y era fundamental- fueron aquellas viñetas en las que se mostraba con lujo de detalle el tendal de muertos que había dejado la conspiración de Veidt en Nueva York (bueno, en la película es en todo el mundo).
Ezequiel Villarino escribió
Hola J!
Sí, no quise describir las diferencias del final entre el cómic y la película para no llegar a un spoiler grosero; de hecho, en el texto indico que en el cierre del film hay modificaciones en relación al cómic. Pero eso que decís, para aquellos que leímos (y tenemos) el cómic de Moore, es muy notorio, sobre todo eso que mencionás entre paréntesis.
En relación a los trajes, puede que haya diferencias, pero a mi criterio son mínimas y no afectan a los rasgos descriptivos de cada personaje. Pero claro, “copia exacta” lo utilicé en sentido general: tanto Nite Owl II y Ozymandias están, digamos, más “modernosos” (cuestión de texturas, sobre todo en NOII).
Igual Moore, dejando de lado sus capacidades para narrar (el tipo es un gran escritor), ya no sabe cómo hacer para joderle la vida a varios. Dice cualquier cosa para generar polémica. Me parece que tendría que empezar a entender el cine y salir del “castillo” un poco…
Un saludo J!
EV
Hernán escribió
Snyder hace una película fiel, como decís, demasiado fiel. Pero es una fidelidad fría, condescendiente, conservadora, con menos vuelo que un pingüino. Plano a plano y discurso a discurso pero olvidando que la inclusión y la omisión de ciertos detalles, imágenes y montajes hacen caer toda la estantería (y que así la coherencia del ritmo interno y el sentido de conjunto en una obra se van también al carajo). Entonces uno sí puede decir que la estética de Snyder es videoclipera o publicitaria, porque está basada en la arbitrariedad (el movimiento absurdo de las manchas en la máscara de Rorschach, la combinación aceleración/ralenti en las escenas de acción, el uso parasitario del sonido con respecto a la imagen, “la transgresora Silhouette” que besa a una mujer, pero… ¿quién es esa mujer para quien no leyó el comic?). Además, es verdad que Snyder no cae en el vicio del montaje acelerado pero se pega una gira de varios días seguidos con el montaje a la matrix y la violencia estetizada.
Alan Moore tiene razón, no hay adaptación que valga si el realizador del nuevo medio no se apropia de la fuente original de tal forma que conciba algo nuevo, porque lo otro ya está hecho (Nolan entendió muy bien esta idea y supo hacer una película excelente). Y con relación a los trajes, también Moore da en el clavo. Los trajes, la estética y la banda sonora de la película aniquilaron el sentido de lo patético tan presente en la obra de Moore (que en la película de Snyder parecieran querer representar mediante el flequillo y los lentes de Dan Dreiberg únicamente).
Igual la peli es entretenida, no aburre y propone algún que otro detalle diferente dentro del género. Pero para mí es una peli de 5 puntos.
Saludos, Ezequiel!
Hernán escribió
Además, me olvidaba, Snyder deja de lado una de las ideas centrales del comic (cosa que no estaría mal si así lo hubiera decidido) pero que la película prometía desde sus trailers y que cada tanto deja picando de forma insustancial a lo largo de sus casi tres horas: “Who watches the Watchmen?”. Snyder, como vos te preguntás en tu crítica, también se hace la misma pregunta: quién los mira y quién se va a negar a verlos. Y de esa forma corre toda la película hacia otro lado (hacia la estúpida trama policial) y se olvida del verdadero sentido de la pregunta: ¿quiénes vigilan a los Watchmen?
AnRue escribió
Hola, en verdad no soy de esas personas que hace este tipo de comentarios seguidos, y mucho menos en blogs de internet ni nada por el estilo. Pero tengo ya un rato de estar leyendo los comentarios que hay en esta página sobre varias películas.
Para opinar un poco, yo nunca he leido el comic, y me ocurrió algo que mencionaron quienes ya opinaron. No se quienes son algunas personas en el comienzo de la pelicula, incluse llegué a pensar que podría ser algo asi como una parodia de todos los super heroes, y hasta de “WALL-E” por Archie. Pero en fin, la película es basntante entretenida como decia Hernán, pero siento que se extendió demasiado en cuanto a tiempo, en mi opinión habría sido mejor dejar las cosas claras desde el principio, y mejor hacer una segunda parte con todas las cosas que faltaran o cualquier otro recurso cinematográfico, para no hacer que el público se aburra y canse de estar sentado en una sala de cine. Les juro que al final me sentí tan cansado como cuando vi GODZILLA, y quiero aclarar uqe no tienen punto de comparación, pero asi de cansado quedé.
Me gustan las películas que son tipo comic, y de hecho la que más me ha gustado, a pesar de no ser como X-Men, o Superman o Batman, es Sin City. Se que no tiene una trama muy fácil tampoco pero es un poco más centrada, mientras qeu esta tiende un poco a cambiar su trama. También quedé esperando saber quién vigila a los vigilantes, pero se convirtió en un diario policiaco y puff, cambió por completo.
Esperaba más de esta pelicula, y pienso que hay varias cosas que quedan sueltas y sin explicación.
Gracias Anibal
Ezequiel Villarino escribió
Hernán y Anrue, se agradecen los comentarios.
Qué bueno que Watchmen traiga discusiones referidas a: el sentido de la transposición, la estética videoclipera, el montaje acelerado, el movimiento y el tiempo de la imagen (fuera del montaje), el insoportable carácter de Moore, el género del comic to film (no de superhéroes, ya que este último es otra cosa) y finalmente, pero no menos importante, una pregunta que no tiene respuesta.
Saludos!
EV
Ezequiel Villarino escribió
Hernán te contesto algunas cosas:
. No me parece que la película tenga, como vos decís, “menos vuelo que un pingüino”. De hecho, creo que tiene mucha energía. Por ejemplo, 300 sí me parecía gélida.
. No creo que haya arbitrariedad en el ralenti y el movimiento acelerado en las escenas de acción. Las mismos son una constante en Snyder, sobre todo en esas instancias, ¿por qué en este caso debería ser arbitrario?. Snyder no recae en el montaje acelerado, como vos también indicás, y sé que elabora una estética de la violencia ya vista; pero esa elección es, a mi gusto, un estilo tomado por el director y para nada rechazable, sobre todo si tengo que elegir entre la aceleración del montaje y los cambios de velocidad dentro del plano (en el primer caso se esconde todo, en el segundo se exhibe todo). La verdad, me quedo con la segunda opción. Ya dije que Snyder es un director moderno, ni más ni menos (para otros modernos seguidores del montaje acelerado se recomienda ver El Transportador 3). Con respecto a la máscara de Rorschach y el personaje de Silhouette no termino de entender a qué te referís.
. Entiendo lo que decís de Moore, “no hay adaptación que valga si el realizador del nuevo medio no se apropia de la fuente original de tal forma que conciba algo nuevo, porque lo otro ya está hecho (Nolan entendió muy bien esta idea y supo hacer una película excelente)”. Sin embargo, no creo que Moore piense exactamente eso. Moore cuando dice que “cada medio desde su concepción debe ser irrepetible y único”, está diciendo que no acepta que se versionen en otro “lenguaje” sus obras. Para Alan, un cómic debe seguir siendo un cómic y de ninguna manera puede convertirse en un film. Además, entiendo tu referencia a Nolan, pero si Moore llega a ver una versión demasiado libre de sus Watchmen en el cine, bueno, calculo que estallaría de ira. Quiero decir, si su queja al ver pocos minutos del film fue hacia el diseño de vestuario; una queja exagerada a mi entender porque, como hablaba con Javier aquí y por mail, los cambios en los trajes de pocos personajes (para mí dos únicamente) son sólo de textura y color (aclaro que fue desacertado en mi texto decir “copia exacta”, de acuerdo, porque la “exactitud” es otra cosa). Por ende, no quiero imaginar qué sucedería si Watchmen se transforma en una especie de adaptación infiel con todas las letras. Como dije en el texto, Snyder es fiel hasta llegar al desenlace, estableciendo una modificación (sobre todo para los que leyeron el cómic) por razones que, según argumenta el propio Zack, se deben a la extensión de la historia.
. La pregunta “Who Watches the Watchmen?” no es otra cosa que ¿quién nos protege de aquellos que nos protegen?; de aquellos que verdaderamente tienen el poder y de las formas o maneras de emplearlo. No voy a hablar acá de Platón o Sócrates, pero creo que tanto en el cómic de Moore como en el film de Snyder las cosas, sobre todo en el cierre, quedan muy claras en relación a tamaño cuestionamiento.
. Watchmen me sigue pareciendo, como comic to film, una muy buena película.
Saludos Hernán!
Ezequiel Villarino escribió
Me olvidaba: el uso de la música en el film me parece increíble. Cuando Snyder usa el tema de Dylan “The times they are A-changin” en la secuencia de títulos inciales uno no puede más que emocionarse. Creo que es uno de los momentos cinematográficos del año. La utilización de “Unforgettable” en la pelea inicial de la película, el “Aleluya” en la escena de sexo entre Nite Owl II y Silk Spectre II, y “All Along The Watchtower” de Hendrix cerca de la confrontación final están muy bien empleados. El uso de la música le da otro valor, otra fuerza y, en algunos casos, otro sentido a las imágenes.
Saludos!
EV
david escribió
All Along the Watchtower, de Hendrix? No te permito, Villarino! (será POR Hendrix, en todo caso. La canción, por supuesto, le pertenece al Maestro nombrado más arriba aunque la de Hendrix se haya convertido en la versión canónica ). Snyder, que viene del videoclip, tiene mano para musicalizar. Me acuerdo de la secuencia de títulos de El amanecer de los muertos, donde a Johnny Cash.
Saludos.
david escribió
Quise decir: donde usa a Johnny Cash.
Cinemarama escribió
No habíamos hablado de esto en la radio? Me suena haber dicho que no tenía muy presente la de Dylan, pero que la de Hendrix me parecía inmejorable. Si mal no recuerdo, Laura espetó después (con ánimos incendiarios, claramente) que todas las canciones de Dylan parecen mejores cuando las tocan otros músicos.
Ezequiel Villarino escribió
David, Diego: no conozco la versión de Dylan y ya dije que no soy seguidor de Bob, si lo sabrán uds… De hecho, lo volví a decir en el último programa de Cinemarama en la radio. Pero la versión en Watchmen es, en todo caso y para no sulfurar a David (je), POR Hendrix; y suena con un power y estilo increíble que le es completamente ajeno a Dylan. Si no me equivoco, y me pueden corregir, el único tema de Dylan interpretado por el mismo en la película de Snyder es “The times they are A-changin”, el cual se escucha en la secuencia de títulos iniciales. Gran momento gran, dicho sea de paso.
david escribió
No vi la película, así que no puedo decir lo de The Times… Quizás Hernán podrá corroborarlo.
Por otro lado, coincido en que la versión de Hendrix es extraordinaria.Único caso en el que una versión de un tema de Dylan está a la altura del original (no lo hagan caso a Laurita,je). Por algo Hendrix era un dylaniano empedernido: el hombre comentó más de una vez su admiración por Bob y los mil modos en el que éste lo influyó.
Saludos.
Hernán escribió
La máscara de Rorschach (los movimientos con vida propia de las manchas sobre su tela) o la presencia de la mascota fantástica de Veidt (de cuyo origen científico la película prescinde y por lo tanto la función que tenía en el comic como descripción del poder y la omnipotencia de Veidt se echa a la basura) son algunos ejemplos que me confirman la arbitrariedad de la película (y de Snyder, si aceptamos que la película lleva su firma). Con arbitrario me refiero a gratuito, a caprichoso, en el sentido de que ciertos elementos dentro de una película podrían borrarse del mapa y la película seguiría siendo casi la misma porque ellos no hacen ecuación con nada más que con ellos mismos (y esto, mal que nos pese, es un vicio del videoclip, la televisión y la publicidad). Es verdad que la escena de la pelea inicial con El Comediante y musicalizada con el tema Unforgettable es todo un acierto; hay varios de estos momentos. Pero pensá también que la emoción de la que hablás en el post con relación a la secuencia inicial de títulos poco tiene que ver con la película misma (recién empezada) y sí con mucho por fuera de ella (tu conocimiento y re-conocimiento de personajes, tu lectura del comic y el trasfondo de la historia, etcétera). Creo también que en ciertos detalles de la musicalización y la puesta (por ej, cuando Rorschach escapa de la cárcel y le pregunta al psiquiatra “¿qué ves?” mostrándole su máscara) la película respira aire fresco y se muestra con algo de vida propia. Casualmente son los momentos en los que Snyder decide salirse un poco de su fuente original colocada en un pedestal para empezar a leer un poco más a fondo lo que tiene entre las manos. Son momentos en los que Snyder decide decidir (a eso me refería con la “apropiación” de un material original). Ahí es cuando la película respira porque está segura de sí misma y puede, saliéndose del esteticismo a mano y aplicado a cualquier cosa (sea una pelea sangrienta o una hoja de diario volando en la calle), ir de lleno al fondo de sus personajes y a lo que les pasa. Lástima que son pocos momentos en una película de casi tres horas.
Ezequiel Villarino escribió
Perfecto Hernán, ahora entiendo lo que decías en relación a lo que se supone como arbitrario. Gracias por aclararlo. Lo que mencionás con respecto a la televisión, la publicidad y al videoclip me parece discutible. Y también comprendo lo de la secuencia de títulos inciales; sin embargo, insisto en que en ese momento se logra provocar emoción a partir de las imágenes y la música de Dylan (más allá de todo conocimiento previo que muchos poseen de la obra de Moore y Gibbons). Y en cuestiones de extensión, bueno, se maneja información de que la versión de Watchmen en dvd podría ser bastante más extensa, una estrategia comercial mil veces empleada dentro de la industria. Algo así como lo que sucedió con la trilogía de Jackson sobre El señor de los anillos. Si no me equivoco esta versión superaría los 180 minutos con total facilidad.
Saludos!!
EV
Belial escribió
Tras ver la pelicula dos veces he sacado una conclusion definitiva sobre ella: Esta pelicula esta hecha por un fan de Watchmen para todos los Fans de Watchmen, y la ha hecho lo mejor posible k se podria hacer para adaptar la novela grafica al cine. Por lo tanto en mi humilde opinion pienso que quien entre en la sala de cine sin haber leido el comic perdera gran parte de la historia y la magia central de la pelicula.
En definitiva creo k la pelicula se complementa de una primera lectura del comic para poder apreciarla y disfrutarla.
Personalmente ami me ha parecido una maravilla de pelicula. La sociedad aun no esta preparada para este tipo de cine, le pasara como a Blade Runner, con el tiempo tendra el lugar que merece.
david escribió
Blade Runner no parece un buen ejemplo de película que haya sobrevivido al tiempo. Ocurrió todo lo contrario: fue saludada en su momento como una obra maestra automática, para quedar convertida con el paso de los años en una pieza de museo a la que se mira con la curiosidad que podría despertar un réptil prehistórico.
Ezequiel Villarino escribió
David: eso que mencionás es una gran virtud después de todo. Todavía recuerdo cuánto me asombraban los fósiles prehistóricos cada vez que iba a un museo (de hecho, todavía hoy lo siguen haciendo). Peor es una película que no atrae; ni siquiera por “curiosidad” como vos decís… En definitiva, prefiero ver los restos de un T-Rex antes que un elefante comiendo maní en el zoo. Ya lo dije una vez, ese exotismo en BR es irrepetible, lo que la convierte, desde mi punto de vista, en un film muy atractivo.
Además, Blade Runner es lo mejor que hizo Ridley Scott en toda su carrera; y de vez en cuando, la “re/re/editan” en dvd con algo extra. Sí, ya sé, cosas de la industria…
Y Belial: gracias por el comentario!
EV
david escribió
Me quedo con el Scott bueno, je.
Saludos, Ezequiel.
Ezequiel Villarino escribió
Sí, jaja, con Tony, otro realizador moderno. Y después le pegan a Snyder por su estilo. Recuerdo, entre otras, Top Gun… esa sí que era videoclipera. Daban ganas de agarrar la zanella, irse a aeroparque y desafiar a una avioneta.
Saludos David!
EV
enrique escribió
chino
solo para saber sabemos que moore no queria perder la esencia del comic pero por que clasificacion c no pudo ser b o b15 la neta no me cae eso eeeeeeeeeeee
faraway escribió
Está muy buena esta discusión, pero me llama la atención que nadie nombre la gran diferencia del final en los diálogos. En el comic, un dudoso y atribulado Ozymandias le preguntaba al Dr. Manhattan si había hecho bien, si el fin justificaba los medios, a lo que Manhattan respondía “los medios… Nada acaba nunca” reafirmando esa acidez irónica del comic original que parece estar ausente en la película de Snyder. En el comic además ese diálogo le daba mayor significación y fuerza al remate del diario de Roschach, y en la peli esto no ocurre. Es más, en la peli uno tiene que pensar qué mierda es el diario de Roschach, y en fin, es muy difícil que haga una conexión entre eso y fin y medios porque, vamos, que El Dr. Manhattan y Ozymandias (los personajes más inteligentes y racionales en la película) parecen estar muy seguros y muy de acuerdo en que exterminar a millones de personas puede tener fines benéficos.