Batman, el caballero de la noche (The Dark Knight – Estados Unidos – 2008)
Dirección: Christopher Nolan
Guión: Christopher Nolan, Jonathan Nolan
Intérpretes: Christian Bale, Michael Caine, Heath Ledger, Aaron Eckhart, Maggie Gyllenhaal, Gary Oldman
Fotografía: Wally Pfister
Edición: Lee Smith
Música: John Powell, Hans Zimmer
Duración: 150 minutos
Por Ezequiel Villarino
Anarquía en Gotham City. Y un día volvío el Batman de Nolan: con la virtud de ese realismo a cuestas que Batman Begins había introducido tiempo atrás; con la acertada decisión de evitar puntos de giro demasiado efectistas en lo narrado, otrora presentes en todos los films del realizador inglés, y decidido a brindarnos un relato articulado a partir de un estructura narrativa clásica (básica exposición de causas y efectos) pero revestida de una velocidad incesante que parece estallar en fast forward para convertirse en una notable exposición de la non stop action. Sucede que en The Dark Knight, Nolan hace que sus personajes, por primera vez en toda su filmografía, no observen hacia el pasado a partir del recurso del flashback sino que sus acciones cobran forma y se deshacen en tiempo presente sin detenerse un segundo. Por ende, si Batman Begins se detenía a pensar y a elaborar las razones por las cuales Bruce Wayne decidía convertirse en el vigilante conocido como Batman (Nolan se daba el lujo de mezclar Año Uno de Frank Miller con la saga de Ra´s Al Ghul), en esta secuela el pasado está elidido por completo en pos de una dinámica puesta en escena cinematográfica de una única temporalidad. Es por eso que al director ya no le interesa mostrar absolutamente todo y, en cambio, opta por elipsis espacio-temporales para agilizar el relato e imprimir vértigo en la historia. Por ejemplo, y a diferencia de los films de Burton, en ningún momento se da a conocer el verdadero origen del Joker; sino, más bien, se exponen pequeñas variantes de su posible pasado (variantes que, como dije anteriormente, se oponen al flashback y se centran en el empleo de una economía de recursos como son esos breves y tensos monólogos proporcionados por el antagonista principal del film).
A simple vista, The Dark Knight parece comprender muchos géneros y subgéneros dentro de sí misma: existe el big caper (el robo al banco que abre el film poco tiene que envidiarle al de Heat de Michael Mann o al de Punto Límite de Kathryn Bigelow); la película de juicio (cuando Harvey Dent hace su trabajo); el género de acción (la secuencia de persecución a los camiones de la policía son dignas de compararse con aquellas filmadas por Cameron, Donner y McTiernan); el thriller (en estas cuestiones, admito, Nolan es experto); la comedia (la escena del estallido de las bombas en los hospitales, mientras vemos al Joker disfrazado de enfermera y caminando de manera muy particular, se resuelve en un simple pero efectivo gag y es uno de los momentos más altos del film) y hasta el terror (el Joker siniestro de Heath Ledger crea tensión, disparando a excelentes niveles la irrupción de la violencia, el suspense y el horror). Pero si tenemos en cuenta al género que pertenece, el de superhéroes o, mejor dicho, el del comic to film, uno de sus rasgos más destacables es demostrar que todo anclaje con el realismo puede potenciar lo narrado; evitando, de esta manera, recaer en ciertos rasgos fantásticos que, por lo general, suelen condenar a este tipo de films a una insoportable ingenuidad. El film de Nolan se presenta, de esta manera, como la película del hombre murciélago más violenta, oscura y adulta filmada hasta el momento (sí, por más que la violencia, siempre, sea resuelta en fuera de campo).
Hay un detalle sobresaliente en The Dark Knight: la mejora considerable a la hora de manifestar las escenas de combate cuerpo a cuerpo sin recurrir a la idea de “violencia” que suele imprimir sobre la imagen el montaje acelerado. Cuando había visto Batman Begins, nunca acepté del todo esa batalla final entre alumno y maestro, entre Batman y Ra´s Al Ghul. El montaje se disparaba a un ritmo demasiado acelerado, dejando que el corte imprima la fuerza de cada impacto sobre los cuerpos sin poder visualizar demasiado lo que sucedía en pantalla. Ahora, en cambio, Nolan opta por manejar mejor esos tiempos en planos prolongados y sin recaer en el abuso del montaje acelerado. Si bien, en ocasiones, se emplea tal montaje, la duración de las imágenes en ciertos pasajes del film hacen que las escenas de batalla no sean mutiladas obscenamente (como puede verse en el combate final de Batman contra el Joker o en aquella escena en la cual Batman combate al mismo tiempo a la mafia y al grupo liderado por Scarecrow).
Fui uno de los tantos (tontos) que despotricó al enterarme de que Heath Ledger personificaría al Joker en The Dark Knight. No creía en él y no veía, de ninguna manera, la capacidad del actor para encarar a un personaje tan siniestro y divertido como ése (mi deseo, lo admito, era que Jim Carrey se calzara el traje de payaso). Ahora puedo decir que estaba equivocado. Muy equivocado. Más allá de las virtudes cinematográficas del film de Nolan, uno de los puntos fuertes es la actuación de Ledger. Heath es magnífico: encarna al personaje del cómic de manera perfecta dándole gracia y siniestralidad, brutalidad e inteligencia, humor y seriedad. Si bien veo en el Joker de Ledger algunos rasgos del Joker de Moore, de Miller y de Morrison observo, además, un toque muy particular que imprime el actor sobre el personaje como son la forma de hablar, la manera de caminar y los gestos faciales. En este caso, y más que en ningún otro, el personaje ha borrado al actor, lo ha absorbido y eliminado por completo. Ledger no existe, sólo existe el Joker. El actor, además, mantiene la anarquía y el caos de ese Joker del cómic; y uno no puede más que agradecer y vivar tal performance (puedo asegurar que hay “señores actores” que siguen siendo ellos mismos hagan el papel que hagan: por ejemplo, pienso en Jack Nicholson. Siempre me gustó que el actor se convierta en un personaje; y no que el actor se luzca al colocar en un primer plano conductas a las cuales ya nos tiene acostumbrado, relegando al personaje a un segundo plano). Particularmente, me gustaría que Ledger ganara el oscar de la Academia ya que fue la mejor interpretación de su corta carrera y uno de los villanos más grandes del cine. Este personaje se nos presenta libre, anárquico. No busca instaurar un nuevo orden, sino derrumbarlo todo al ritmo del caos absoluto. Basta con observar esa imagen en la cual se lo ve sacando la mitad de su cuerpo por la ventanilla de un patrullero mientras sonríe y el viento golpea su rostro. En ese instante, Nolan elige el silencio para coronar un momento único y lírico. Un instante de libertad como ningún otro. Como una vez dijo Leopardi: “Quien tiene valor para reír es dueño del mundo…”. En esa imagen, el Joker reina.
Finalmente, The Dark Knight, confirma la pericia (algo negada hasta el momento) de Nolan tras las cámaras. Si bien sus films, por lo general, se hacían fuertes a partir de la utilización siempre discutible de puntos de giro en el guión (hasta en Batman Begins la sorpresa se disparaba al conocer el verdadero rostro de Ra´s Al Ghul); con su último film demuestra que sabe imprimir un vértigo cinematográfico incesante que trasciende todo peso argumental. Basta observar cómo se olvida del pasado, de instancias reveladoras y siempre necesitadas de sorpresas para re definir el cauce de una historia. The Dark Knight es presente puro y acción desatada (tanto verbal como corporal). Así, ese presente que se lanza a la carrera estableciendo un continuum de causas y efectos, atrae al espectador sin dejarlo respirar un instante. Puedo decir, de esta manera, que el personaje de Batman ha encontrado un director que conoce verdaderamente su esencia y que quiebra al mito como una vez supo hacerlo aquel villano de nombre Bane en la saga del cómic Batman: Knightfall. Para Nolan, Batman es sólo un vigilante. Un vigilante inmerso en la velocidad de un universo cinematográfico que mira hacia delante.




Coincido en todo con EV en su análisis de The Dark Knight, especialmente cuando se refiere al tema del REALISMO que, a diferencia de películas como Spiderman, suma emoción y profundidad al relato. También acierta en lo de las peleas, en las que por una vez en el mainstream hollywoodense, vuelven a laburar un poco más en las coreografías y no a resolver todo en la sala de montaje, recurso fácil y que, salvo en pocas ocasiones, no se justifica (En otro género, como en el musical, en el que el montaje acelerado se transformó en recurso habitual para disimular la poca imaginación de directores y pésima capacidad de los actores, pienso en Moulin Rouge como una de las pocas películas en las que está justificado el montaje de planos cortos porque tiene una justificación narrativa).
Otra a favor de la peli de Nolan: Como dice EV, la escena del Joker sacando mitad del cuerpo por la ventana del auto de policia, una de las más bellas y fuertes de los últimos tiempos, coronada con excelencia al disminuir al mínimo el sonido de ese momento y no recurrir a la grandilocuencia de la banda de sonido).
Otra a favor: ya parece lugar común, pero sí, la escena del robo al banco parece filmada por Michael Mann y es de los puntos más altos de la película.
Más a favor: Ledger confirmó los rumores, actuación increible y al mismo nivel de la de Secreto en la Montaña, en donde la rompe (no pensar en dobles sentidos) a diferencia de Jake Gyllenhall, que está muy mal pero es un buen actor (ver esa obra maestra que es Donnie Darko para confirmarlo).
En contra de la peli: A pesar de una primera hora a un ritmo infernal en la narración, luego va decayendo y en la última media hora está todo lo peor de la película. Primero, bajan de un hondazo el realismo de la puesta en escena con el CGI que le meten al personaje de Dos Caras. Luego, la banda de sonido, que había sido perfecta (la lección de Michael Mann nuevamente aprendida), se pone edulcorada y chota sobre el final, buscando emocionar al espectador de manera tramposa.
En fin, la The Dark Knight es muy superior a Batman Begins y creo que es de las mejores películas de superheroes que se hicieron.
PD: Suerte con el nuevo site gente!!!!
julio 23, 2008 a las 4:11 pm
Mi querido Andrés Basén: ¡gracias por los buenos deseos!
Y sí, coincido bastante con lo que decís.
A ver: The Dark Knight es distinta a Batman Begins (a pesar de ser una secuela, es otra cosa).
Los rasgos descriptivos de Two Face me hicieron mucho ruido, demasiado diría yo. Como ya dije en otroscines.com el personaje parecía una criatura digna de una peli de terror clase B de Sam Raimi. Y los diálogos durante la resolución del conflicto entre Dent/Two Face, Batman/Wayne y Gordon me parecieron algo forzados y acartonados. Sin embargo, el vértigo del film hizo que me olvidara de todo esto en segundos.
Me parece que la imagen del Joker sacando el cuerpo por la ventana del patrullero y sintiéndose libre es perfecta y brinda un significado (y sí, significado) muy fuerte. No nos olvidemos que el Joker es el caos, una manifestación de la anarquía extrema. Y un patrullero, bueno, es una clara representación del orden. El silencio, por otro lado, hacen de ese momento algo lírico (sí, así de simple).
Además de Michael Mann yo veo cosas de Donner, McTiernan y Cameron. Las escenas de acción y, particularmente, esa secuencia de persecución por las calles de Gotham son dignas de cualquier exponente del género de acción.
Y otro punto: Spiderman es Spiderman y lo que menos espero es realismo en los films del arácnido. Pero con Batman todo pasa por otro lado. Como dije, Batman no es un superhéroe, es un vigilante.
Desde ya, se agradece el comment Basén!!!
Mis saludos!!
EV
julio 23, 2008 a las 5:12 pm
Gente les deseo lo mejor en esta nueva etapa.
julio 24, 2008 a las 4:26 am
Seba, desde ya, se agradecen los buenos deseos!!!
Saludos!!
EV
julio 24, 2008 a las 2:17 pm
Coincido en casi todo. Ahora… ¿es digna de comparar la escena de persecución de los dos camiones con aquellas filmadas por Cameron o McTiernan? No, para nada de acuerdo. Y ojo, que la película me parece excelente, pero seamos sinceros: esta escena de acción es confusa (cuesta darse cuenta cuántos camiones hay, a quién corresponde cada uno y cuáles son sus intenciones, en qué ubicación del escenario se encuentran en cada momento, etcétera), y ya son varias las personas que me lo confirman luego de haber visto la película en pantalla gigante. Y no se trata del montaje frenético (que en realidad no lo es) sino de sentir que el trabajo de montaje no hace otra cosa que intentar ensamblar, de la mejor manera posible, un material que no está del todo correctamente planificado desde el vamos. Es el punto débil de Nolan (En Batman begins se hacía evidente en algunos enfrentamientos cuerpo a cuerpo, ahora mejorados, estoy de acuerdo con vos).
Si no, comparar esta escena del Joker y sus bazookas con otra de T2, de James Cameron, en la que John Connor escapa en moto de un camión que lo persigue; narrativamente se cuenta lo mismo, un personaje bueno escapando de uno malo, y un tercero bueno siguiendo a ambos para rescatar al primero. Cualquiera que revea esa escena (está en youtube) se dará cuenta de la grandeza a la hora de planificar una escena de acción, en la que el mejor de los aciertos consiste en tensar la atención del espectador manteniéndolo al tanto, con claridad, de cuáles son los elementos en juego, y el peor de los pecados en menospreciar su atención debido a confundir visualmente unos elementos con otros. En fin, una apreciación.
Saludos!
agosto 1, 2008 a las 10:45 am
Hola Hernán:
Sinceramente, no me parece confusa esa persecución en The Dark Knight. Admito que no me sentí confundido al verla. Igual, no sé cuánta planificación tuvo o no la misma de antemano.
Y sí, creo que son dignas de compararse con las filmadas por Cameron o McTiernan, básicamente por la adrenalina que generan. Por supuesto, la escena que mencionás de Terminator 2 está muy bien filmada pero hay que tener en cuenta… ¿cómo decirlo?, la cantidad de personajes u objetos involucrados en ella: 3 únicamente. En The Dark Knight la cosa es más compleja, si tenemos en cuenta los espacios en donde transcurre y la cantidad de involucrados en tamaña persecución, ¿cuántos son los que intervienen durante la totalidad de la secuencia? (aclaro, por las dudas, que no estoy cuestionando las capacidades de Cameron).
Quizás, un factor de confusión sea la oscuridad de las imágenes en el film de Nolan (por el contrario, la persecución en T2 transcurría a plena luz del día). Quiero decir, no me parece que sea lo mismo observar una sucesión de planos oscuros durante una secuencia de persecución que observar otra secuencia filmada a plena luz del día (me refiero, específicamente, a cuestiones de percepción).
Y cuando dije McTiernan es porque recordé algunas escenas de sus películas protagonizadas por Bruce y Arnold.
Saludos Hernán!
EV
agosto 1, 2008 a las 11:55 am
Hola ezu, justamente hace pocos días que vi Terminator II, esa persecución en la autopista es increíble, la motito, el camión, todo, Cameron es un director excelente. A propósito de Batman, el caballero…me encantó.La disfruté muchísimo, se me paso volando, Nolan creó un Batman totalmente distinto al de Burton pero igualmente bueno. (Gracias a Nolan olvide los dos fiascos de Joel Schumacher). El Bruno Díaz de Burton es mucho más oscuro y menos feliz que éste último. Eso me gustaba más, pero el resto es impecable. Con respecto a Heath, siempre pense que sería un perfecto Guason, Ledger supo hacer bien cada uno de los papeles en los q actuo y todavia lamento su pérdida. Como dijiste eze, ojala le den el oscar.
Saludos
GUI.
agosto 3, 2008 a las 12:11 am
Gui: la película de Nolan me gustó tanto como comer y compartir un helado Mcflurry con pedazos de chocolate… Igual, trataré de no “acaramelarme” porque Maté es el editor de este sitio, y no me deja hablar de cosas dulces (puede que sea por la “dieta Leónidas”).
Bueno, hablando en serio, ejem, las películas de Schumacher son todo un caso y quizás sea mejor olvidarlas (pero están ahí, es un hecho). Y yo me quedo con el Wayne de Nolan. Me fascina como maneja Bale al personaje, creando una dualidad digna del Bruce Wayne de los cómics (sé que muchos todavía están intentando digerir la voz del personaje, pero ya lo superarán).
beso!
EV
agosto 3, 2008 a las 3:12 pm
bkn
septiembre 11, 2008 a las 10:02 pm
bkn las imagenes de la moto
septiembre 11, 2008 a las 10:04 pm